Una cosa que tiene que quedar clara antes de nada es que esta entrada es una opinión meramente personal y se basa en mis gustos personales, para nada digo que sea general. Pero lo que digo es que me parece mucho más aburrido coleccionar moneda actual que coleccionar moneda antigua.

Hay tres motivos principales por los que creo que la numismática antigua es más interesante. El primero de ellos es la trayectoria histórica que ha sufrido ese pedacito de metal en forma de moneda hasta llegar a nuestras manos. Puede haber estado en el bolsillo de un soldado, de un campesino o haber supuesto una parte de la herencia de un noble del siglo XVI. Incluso en las monedas más caras (como los centenes) pueden haber sido un regalo hecho expresamente a una familia concreta. Esa trayectoria histórica es lo que crea un aura (en palabras de Walter Benjamin) a la moneda que hace que sea única e irreproducible. Justamente hemos estado hablando hace poco de ese tema en otro blog.

Sin embargo eso no se tiene en las monedas actuales, en la que cada país saca una tirada concreta y hay miles o millones de piezas exactamente idénticas. Lo único que diferencia la que tienes en la mano con otras decenas de miles es justamente eso: que tú la tienes en la mano. Nada más.

La segunda razón, y quizá la más importante, es que en una moneda actual no hay margen para valoraciones: si está sin circular tiene valor numismático, si está circulada no lo tiene. No hay medias tintas. En cambio, ya se dijo que en el caso de las monedas antiguas, el paso más importante y difícil es valorar su estado de conservación. El precio de una pieza puede variar enormemente de estar en un estado de conservación a otro un poquito mejor, y es algo que no deja de ser una apreciación subjetiva. Con las monedas actuales esto no ocurre, y las piezas o las tienes o no las tienes, no es posible tenerla mejor o tenerla peor.

Por último, no me quedo muy conforme con coleccionar monedas que han sido directamente diseñadas para el coleccionismo (como las monedas de 2 y 12 euros o las conmemorativas) y para que un organismo gane pelas.

Bien es cierto que también veo algunas ventajas en coleccionar moneda actual, sobre todo para la gente que empieza. Una clara ventaja es dar la vuelta al segundo punto y considerar que como no hay margen a la valoración de la calidad de la pieza, entonces es mucho más sencillo coleccionar monedas actuales que antiguas. Otra cuestión es que generalmente son mucho más baratas, por lo que es fácil hacerse con una amplia colección con poco dinero. Esto puede estar bien para niños, pero creo que cuando una colección madura hay que aprender a rascarse el bolsillo y comprar algo que merezca la pena.

Las imágenes muestran los sistemas numismáticos de Bostwana, Kurdistán y Tanzania respectivamente. Están sacadas de World Coin Gallery