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Cuando las piezas son baratas, lo mejor es comprarlas a lotes y lo mejor es venderlas a lotes, o al menos es lo que mi pequeña experiencia me dice. Pondré algunos ejemplos para mostrar las razones.

Imaginemos a un coleccionista que quiera hacerse con una colección de monedas del rey. Primero se compra un álbum y luego empieza a comprar monedas, empezando por lo general por las más baratas. 20 céntimos por una, 50 céntimos por otra, un euro por la de más allá… se va dejando un dinerito de poco en poco. Luego ocurre lo de siempre: tiene casi todas, pero le faltan las caras. Al final intentará buscar esas monedas caras, las adquirirá poco a poco y con un poco de suerte pagará en torno a 350 o 400 euros por ellas. Quizá más si las compra por internet y tiene que pagar gastos de envío.

Por otra parte, tenemos al vendedor de monedas que tiene una colección completa del rey y está interesado en venderla. Por ella podría pedir unos 350 ó 400 euros (son precios razonables, Enrique ha vendido varias a este precio), que es tanto como lo que cuesta el 10% de las monedas que hay ahí. Es decir, que el anterior coleccionista hubiera invertido mucho menos tiempo y dinero comprando directamente toda la colección.

Parece que está claro que el comprador hubiera salido beneficiado al comprar un lote en vez de adquirir pieza a pieza, pero ¿y el vendedor? ¿por qué vende un lote al precio del 10% de sus piezas? ¿Será tonto Enrique?

Pues no. Enrique habrá adquirido el lote por unos cuantos euros menos y prefiere ganar 30 euros buscando tan sólo a un comprador (30 euros ganados en una venta) que ganar 150 habiendo vendido a 40 personas (150 euros ganados en 40 ventas = 3,75 euros por venta). Al final se pierda muchísimo tiempo para ganar poco dinero.

Yo mismo vendo lotes de monedas y de billetes del mundo. Se tratan de billetes en plancha que se venden a un euro, más o menos, en los mercadillos y yo en lote los vendo a 22 céntimos. El margen para el revendedor es más que interesante, pero tiene que andar buscando compradores. De igual manera, al coleccionista le sale mejor comprar 100 billetes en lote que de uno en uno.

Luego hay otra cuestión, y es que lo que no compensa a unos sí que compensa a otros. Sin ir más lejos, yo prefiero vender los billetes en lotes a pesar de que vendiéndolos de uno en uno podría sacar más. De igual forma, hay vendedores que no les interesa molestarse por cualquier pieza que valga menos de 200 euros, y cuando se hacen con unas cuantas hacen un lote con ellas y las venden en bloque. Todo depende del dinero con el que se juegue y las expectativas de cada uno.

Como no sabía cómo ilustrar la entrada, os dejo el primer cuadro impresionista: “Impression, soleil levant“, de Claude Monet. Este cuadro dio pie a uno de los movimientos artísticos que más me gustan.

He comenzado a escribir una nueva sección llamada “literatura“, en la que no pretendo hablar sobre arte, sino sobre el conjunto de obras que versan sobre la numismática. Para ello he hecho un par de nuevas páginas: en la primera recojo literatura on-line (accesible mediante una URL), mientras que en la segunda recojo literatura off-line (no accesible mediante una URL). Cuando se traten de libros en papel pero que han sido escenados y se encuentran en una web irán en literatura off-line, aunque pondré la URL del enlace. Por ahora he publicado webs que ya han aparecido en el blog.

Y para hacerlo un poco más completo aquí os comento unos cuantos blogs sobre numismática. Los que están activos se encuentran en el menú de la izquierda, el resto llevan tiempo sin ser actualizados pero su contenido resulta interesante. Si alguien conoce otros blogs numismáticos o tiene uno y quiere que lo enlace, estaré encantado.

Numisfera

Este blog lo lleva un asturiano llamado Rafael. Es una referencia muy a tener en cuenta cuando se trata de analizar las subastas que se dan en nuestro país o en otros países. Sus opiniones son sinceras y sensatas. Además, Rafael es licenciado en historia, lo que está más que bien para un numismático porque le proporciona unos conocimientos sobre la historia que difícilmente podrán tenerse de otra forma.

Las moneditas

Se trata de un blog dedicado a narrar todo tipo de anécdotas relacionadas con la numismática. Es muy interesante y ameno, aunque no profundiza demasiado en temas específicos. Se ve que se interesa más por el público general que por los pocos coleccionistas de monedas que andamos sueltos por la red.

Euros, monedas, noticias… Pulifil “el blog”

Este blog está dedicado a las noticias que provienen de las diferentes casas de moneda y timbre europeas. Así, se recoge sobre todo las cuestiones realcionadas con los euros. Muy interesantes para coleccionistas de euros que se quieran enterar de las últimas noticias.

Monedas romanas imperiales

Como su propio nombre indica, este blog se dedica a la muestra y catalogación de monedas romanas imperiales. Muy interesante como una cuestión didáctica acerca de la numismática antigua.

Monedas Antiguas

Un blog interesantísimo sobre la numismática antigua. Este blog puede verse tanto como contenido de difusión numismática como una guía para coleccionistas de numismática antigua principiantes. Muy interesante.

NumisNati

Éste se trata de un blog dedicado a las monedas del mundo, donde Natalia (su autora) nos muestra su propia colección. Es interesante para acercarse a las monedas del mundo y ver una colección de orígenes muy diversos, así como algunas novedades en emisiones de monedas extranjeras.

Monedas de México

Con ese título está muy claro que el blog se dedica a mostrar la numismática mejicana. Habla tanto de últimas emisiones y noticias relacionadas como de piezas antiguas, que a mí personalmente es lo que más me interesa.

Noticiero Numismático

Más que un blog se trata de un agregador de contenidos, pero en forma de blog. Vamos, que realmente el autor recoge noticias que aparecen en prensa relacionadas con la numismática y las publica en su blog. Toda la información está en castellano, eso sí.

Numismática Raúl

En este blog Raúl, un coleccionista madrileño, presenta pequeñas, medianas y grandes reflexiones sobre el coleccionismo numismático. También hay entradas que profundizan sobre una pieza concreta o algún evento numismático.

Los Denarios Ibéricos

Otro blog dedicado a la numismática antigua, que se centra en este caso en los denarios romanos. Lo mejor del blog, sin ninguna duda, son las imágenes de las monedas.

Blogpolis

Se trata del blog de un coleccionista numismático donde se indican sus reflexiones y las decisiones que va tomando para forjar su colección. Es muy interesante, porque mezcla coleccionismo e inversión, y empezó a escribir sus reflexiones apenas empezó a coleccionar, por lo que se ve claramente cómo van madurando las ideas. Es una pena que no actualice desde hace meses y que apenas tenga 7 entradas. Aún así, merece mucho la pena leerlas.

El coleccionista de monedas

Uno de los blogs con información más variada sobre numismática. Abarca desde cuestiones metodológicas hasta información de monedas españolas y extranjeras. Antes actualizaba cada poco tiempo, pero ahora lleva muchos meses sin escribir. Esperemos que pronto vuelva a estar “en el mundo de los blogs vivos”.

Moneda de cambio

Este blog actualiza muy poco, pero cuando lo hace incluye algunas entradas metodológicas muy interesantes. Para mí, lo mejor de este blog es su guía para el coleccionista.

Coin Collecting (and other Numismatic Interests)

Uno de los blogs de A.C. Dwyer, un magnífico coleccionista e inversor numismático americano. Su blog es más que interesante y recomiendo mucho su lectura. Ya se ha citado muchas veces en este blog.

Coin Stories

El segundo blog de A.C. Dwyer, esta vez dedicado a narrar los grandes tesoros rescatados de los océanos. Tiene pocas entradas, pero son muy curiosas.

Bueno, creo que con esto ya vale por hoy, otro día sigo poniendo enlaces y comentándolos brevemente. La verdad es que cuando empecé el blog apenas conocía blog numismáticos españoles, pero me he llevado una grata sorpresa viendo que somos unos cuantos. Hay muchos más sudamericanos, y muchísimos más de otros países. A ver si me pongo a mirar blog y páginas en inglés (¿y en francés?) y las voy trayendo. Ahí no se suele hablar de numismática española, pero las reflexiones metodológicas pueden ser muy interesantes.

Las imágenes muestrn tres cuadros pertenecientes al manierismo italiano. El primero es de Caracci, el segundo de Veronese y el tercero de Tiziano. Se ven unos motivos semejantes contados por tres artistas diferentes de la misma época. Los motivos son los episodios entre Venus y Adonis que relató Ovidio en la Metamorfosis. Todos ellos pertenecen a la colección de El Prado.

Por todos es sabido que una moneda como Dios manda tiene un anverso y un reverso, o dicho de otra manera, una cara y una cruz. Bueno, pues como casi todo en esta vida, hay casos raros que se saltan la norma general y aparecen monedas con dos anversos o dos reversos.

La primera vez que oí hablar de semejantes monedas fue hace bastantes años, leyendo un cómic de Zipi y Zape, donde los dos niños iban a la “fábrica” con dos monedas para que las trucasen y les dieran una moneda con dos caras y otra con dos cruces, pudiendo ganar siempre cuando se apostasen con gente a “cara o cruz”. Por cierto, el padre de Zipi y Zape, Don Pantuflo Zapatilla era catedrático de numismática, filatelia y colombofilia. ¡Ahí es nada!. No sé si os habrá pasado a vosotros, pero bastante gente cuando le digo que me gusta la numismática me dicen que sólo había oído hablar de esa palabra en los comics de Escobar.

No sabemos si fueron Zipi y Zape, pero la misma idea debieron tener los “creadores” de la moneda que se observa más abajo. Esta moneda de 10 céntimos tiene dos reversos, uno de 1878 y otro de 1879 y me imagino que haya sido trucada y utilizada por algún trilero. Desde luego que quien jugase a las chapas (aún hoy se juega en el norte de Castilla en Semana Santa) con una moneda como esta ganaría seguro. Esta pieza se sale en la próxima subasta de Aureo por 25 euros, para que cualquiera se dé un capricho.

Otro caso más curioso es la siguiente moneda, la que tiene dos reversos acuñados, uno de ellos girado 90 grados con respecto al otro. Se subastó en la última subasta de Numismática Herrero y se pagaro 290 euros por ella. A mí me sorprende muchísimo este error, puesto que debe implicar que se montasen los cuños con dos reversos, y además girados. Sin embargo, de haber sido así se conocerían más piezas de este estilo, porque la tirada sería relativamente grande. Muy raro, y dada la circunstancia de que hubo muchos errores intencionados a finales de los 70, me inclino a pensar que éste también es uno de ellos.

Finalmente, hay que mostrar alguna pieza que realmente tenga dos anversos o dos reversos por error, y no por intención. Tal es el caso de algunas monedas incusas. La acuñación de una moneda incusa se da cuando una moneda ya acuñada se queda enganchada en un cuño y hace ella misma como cuño para los siguientes cóspeles. De esa forma se puede dar el caso de que aparezcan en una moneda dos anversos o dos reversos, grabado uno de forma normal y otro “en negativo”. Son errores relativamente comunes en monedas antiguas y bastante raros en monedas modernas. Más información al respecto en la web de M. Pila.

Bruttium, Kaulonia. Circa 525-500 BC. AR Nomos (6.96 gm). Moneda incusa que muestra a Apolo desnudo con una rama de laurel en su mano derecha y un pequeño diamante en la izquierda. Fuente: wikipedia

Cada vez que Enrique queda con alguien que ha conocido por Internet se echa a temblar, porque ya se ha topado con un montón de gente extraña. Uno de los más raros se lo topó en su propia ciudad al quedar con él para comprarle unas monedas.

Enrique compró un lote de monedas de plata por eBay a un tipo que no tenía ningún voto. Eso siempre es un riesgo, pero como resulta que vivía en su misma ciudad, Enrique podría quedar personalmente con él y comprarle las monedas en mano, de forma que si eran falsas se lo podría demostrar in-situ y no las compraría. Nada más verle, el hombre ya le dio mala impresión porque hablaba de una forma muy extraña, se definía como “vasco, muy vasco” (esto fuera del País Vasco) y llevaba un reloj de plástico con la bandera de España.

Fueron a casa del vasco, mientras le contaba que a él le gustaría vivir en Irún y cerca del mar, y que en esas tierras él estaba asqueado, pero que su mujer no accedía. Enrique flipaba de que le estuviera contando su vida y sus penas un tipo al que acababa de conocer. Llegaron a su casa y allí le enseña las monedas, que efectivamente eran de plata, y le indica su procedencia: un tío de su mujer acababa de morir y esas piezas estaban en su casa. “Lo siento”, le dijo Enrique, a lo que respondió: “Nada, si era un tío más raro que la leche”. A todo esto, resulta que en el salón tenían un marco de tamaño considerable con la foto del Ayatolá Jomeini. Enrique estaba alucinando.

Fuente de la foto:La guía 2000

Luego el vasco saca una bolsita de monedas y se las da a Enrique, diciéndole: “supongo que no valgan para nada, pero allí las tenía ese tío, te las puedes quedar”. Enrique le dio las gracias y, ya quería salir de allí pitando, pero el hombre le dijo que se esperase y le sacó varios álbumes llenos de monedas de 10 céntimos de Franco circuladas. “¿Qué clase de subnormal colecciona esto?”, añadió el vasco mientras se las entregaba. A todo esto, aparece la mujer con un hermano suyo, que venían de buscar una lápida para su tío. Empiezan a hablar y resulta que, al vasco y a su mujer, el viejo al que llamaban “subnormal” no sólo les había dejado unas monedas de plata, sino también una casa en un pueblo y un piso en Santander, algo por lo que el pobre hombre merecería un poquito más de respeto. Pero no: para el recién fallecido sólo había insultos porque debía estar enfermo y compraba y almacenaba cosas absurdas, “como cinco lectores de DVD, ¿¡A quién se le ocurre!?”. Y un lector de DVD que dieron a Enrique, además de las monedas, los álbumes y unas botellas de licor.

Cundo pudo marcharse, Enrique se puso su pañuelo palestino a modo de bufanda y cuando le vio el vasco dijo: “¡ah! ¡eres pro-islamista!”. ¡Madre mía!, esto ya era lo que le quedaba por oir a Enrique. Le dijo que no, y el vasco se quedó como triste, por lo que Enrique añadió que no tiene nada en contra del mundo del islam y que le resulta una cultura muy interesante, pero no por ello se considera pro-islamista. A ello que el vasco le coje por la muñeca, le vuelve a llevar al salón y le enseña el cuadro del Ayatolá Jomeini diciéndole: “mira, está dedicado“. Enrique alucinaba en colores y el vasco aprovechó para contarle que había estado en Irán durante la revolución islámica y lo mucho que apreciaba al ayatolá. “Tengo una caja con un montón de recuerdos de la revolución islámica, pero mi mujer no me deja ponerlos en casa, sólo puedo poner el póster de Jomeini“, concluyó.

Pues eso.

Comprar monedas caras sin verlas físicamente siempre entraña cierto riesgo, porque la valoración de la misma sólo podrá ser aproximada. Así pues, muchas veces nos vemos obligados a confiar en la valoración de quien nos vende la moneda, que muchas veces no dice toda la verdad (ya dijimos que todo el mundo miente), o valorar nosotros la pieza con la foto que se nos proporcione. Esta segunda opción también puede ser peligrosa, porque la foto puede estar hecha por el vendedor con la malicia suficiente como para ocultar ciertos detalles que reduzcan el valor de la pieza. Y no olvidemos que, cuando se habla de monedas caras, una pequeña variación en su calidad puede producir una gran importante variación en su precio.

Por eso, voy a dedicar esta entrada a la valoración de monedas a partir de imágenes. Para ello, me baso totalmente en est post que escribió el usuario bruceswar en el foro de Collector Society. Así pues, a partir de ahora, en esta entrada mi papel es poco más que el de un traductor.

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Fotografiar monedas es una de las cosas más difíciles, si no la más difícil a hacer en la numismática. Por cada 50 personas que saben valorar monedas, no hay más de 2 que hayan aprendido a fotografiarlas correctamente. Los que lo han intentado ya saben lo difícil que es hacer buenas fotografías. El problema es que muchos vendedores de eBay, u otros que venden por Internet, no tienen la paciencia de aprender a hacer buenas fotos. Lo mismo se puede decir de algunas casas de subastas que manejan mucho material y no tienen tiempo ni personal cualificado para hacer buenas fotografías.

Vamos a ver unas cuantas fotografías, todas ellas obtenidas de subastas de eBay:

Aquí se ve una imagen de una moneda en un contenedor NGC con una catalogación de sin circular. Pero al comprarla nos tenemos que fiar única y exclusivamente de la valoración de NGC porque ¿qué se puede decir de la moneda?. No se aprecia si tiene brillo, ni si tiene arañazos pequeños, ni golpecitos. Nótese que la valoración es MS-62, no MS-65. Al comprar esta moneda, estamos comprando la cápsula, no la pieza, lo cual es un error que se advierte hasta en las propias preguntas frecuentas de NGC. Desde luego no sería una buena compra, ni tampoco una compra barata.

En esta moneda se muestra que hay gran detalle, pero ¿y el brillo?. ¿Qué está pasando?. Esta moneda o bien ha sido limpiada, o no tiene brillo o tiene restos de brillo o es una combinación de los casos anteriores.

Esto parece un Morgan Dollar estupendo. Pero si leemos la descripción resulta que el vendedor indica que tiene 100 monedas como ésta y que se recibirá una en iguales condiciones. ¡Pero bueno!. Está claro que esa política ahorra mucho tiempo al vendedor, pero el comprador no sabe qué adquirirá. Compra a ciegas.

Esta moneda se ve estupenda: con muchísimo detalle, brillo y una tonalidad preciosa, se diría una moneda en Proof. Esta es la moneda que si la quieres, y tienes el dinero suficiente para pagarla, deberías comprarla. De todas formas, al comprar una moneda de semejante magnitud (su precio puede andar por los $ 6.000), hay que tener en cuenta que siempre hay cierto riesgo al valorar las monedas a través de fotografías.

Esta pieza estaba valorada por el vendedor como MS-65 (lo cual indica que tiene todo su brillo original), pero ¿dónde está el brillo?. Aquí no hay nada de brillo, a lo mucho podría ser un MS-62. Además, presenta ciertas marquitas que la harían desbancarse de las monedas sin circular. Desde luego no es una compra fiable.

Esta es una pieza fotografiada por el propio autor del artículo original, donde intenta mostrar todos los detalles y características de la misma.

Aprender a valorar monedas a través de sus fotografías no es nada sencillo y podría dar para un discurso de muchas horas. Hay tantísimos detallen en los que hay que fijarse para valorar bien una pieza y que una fotografía puede esconder que hace que muchas monedas parezcan muy buenas y luego no lo sean. Claro, que eso no sólo es malo para el comprador, sino también para el vendedor, porque los compradores tendrán incertidumbre y eso siempre hace que el precio baje.

Con todo, se podrían destacar unas pequeñas y simples reglas para valorar monedas a través de sus imágenes:

1. – Si la fotografía no es buena para poder juzgar la moneda, pasa de ella. Ya tendrás más ocasiones de hacerte con esa pieza. Esto no deja de ser otra forma de decir que Ante la duda, es preferible perder una buena compra que verte engañado.

2. – Si la moneda es lo suficientemente buena como para poder valorarla, que no te importe si está encapsulada o no. Esto no deja de ser otra forma de decir que compres la moneda, no la cápsula.

3. – Estate seguro de que en la moneda que cobres no hay arañazos, manchas, graffitis…

4. – Mira en mano tantas monedas como puedas.

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A esto añado que en el blog NumisNati Natalia nos habla de un libro dedicado a la fotografía numismática. Yo no lo he leído, pero suena muy interesante y no es caro. Pulsa en la imagen para ir a Amazon a por él.

Hoy es la primera vez que dedico una entrada a monedas extranjeras, de las que ya dije que no es que sea un gran entendido, pero eso se subsana con decir cosas sencillitas y que después cada cual profundice si quiere. Concretamente, hoy la entrada se dedica a los duros del mundo, monedas muy populares y con muchos coleccionistas. En mi opinión, el éxito del coleccionismo de duros se debe a los siguientes factores:

– Son monedas que entran muy bien por los ojos, porque son grandes, de plata y algunas realmente bonitas.

Son monedas relativamente baratas. Muchas de ellas en una conservación normalita cuestan su peso en plata o poco más.

– Al ser así de grandes, parece que tienes un tesoro.

Hay muchísimas.

Tiene un punto exótico tener monedas de países raros y lejanos, de los que hay gente que no ha oído hablar o que ya han desaparecido.

Alemania. Burnswick-Wolfenbuttel. 1855. Guillermo 2 taler o 3 1/2 gulden.

Mucha gente compra duros de plata casi todas las semanas sin que les suponga un gran esfuerzo económico. Hay un montón de ellos que se pueden adquirir por menos de 20 euros, así que si en vez de tomar copas nos dedicamos a hacernos con duros, no tardaremos mucho en amasar una gran cantidad de plata. Por supuesto, también hay piezas que nos harán rascarnos el bolsillo (y de qué manera), puesto que hay piezas raras y muy buscadas. Además, cualquier duro sin circular de mediados del XIX o anterior puede costarnos una buena propina. Sin ir más lejos, los duros que ilustraron esta entrada costaron una pasta. Mi opinión es que más vale lo poco y bueno que lo mucho y malo, pero está claro que una colección de duros de plata no complica demasiado la vida a quien la hace y puede llegar a ser muy bonita. Además, sabiendo comprar los duros es de esperar que con el tiempo se revalorice la inversión. Lo malo es que las monedas, al ser baratas, vendiéndolas de una en una se puede sacar muy poco márgen de beneficio.

Holanda (durante la anexión francesa). 1808. Luis Napoleón. 50 stuivers.

Otra cuestión es qué se considera una moneda “tipo duro” y qué no. Aquí se opina que cualquier moneda de plata (al menos 0.500 milésimas), de un diámetro de al menos 32 milímetros y con un peso de al menos 19 gramos. No obstante, son muy típicas las monedas de 25 gramos de plata (0.900 milésimas) con 37 milímetros de diámetro. El motivo no es otro que se consideró a la moneda española como estándar de facto mundial durante muchos siglos y muchos otros países adoptaron esas mismas medidas y pesos (fuente).

Yo creo que esto ya es un buen entrante al mundo de los duros de plata. Ya se volverá sobre ello, mientras tanto os dejo algo de bibliografía:

Japón. Año 11 (1878). Muthuhito. 1 yen.

Aquí hay un blog dedicado a los duros de plata, con una aproximación meramente descriptiva. El autor escribe bajo el pseudónimo de “elfo”, y lo peor es que lleva bastantes meses sin actualizar.

Aquí está la colección de duros de plata del usuario Alex_Lorca de identificacion-numismatica.

Duros del mundo 1800 – 1950 es un catálogo gratuito que se puede descargar desde macuquina.net.

– Los hermanos Cayón han editado un par de volúmenes dedicados a los duros del mundo en 1983. El primer volúmen abarca desde 1770 hasta 1869 y el segundo a partir de 1870. En dialnet están aquí y aquí.

– En cuanto al duro español, el mejor libro, sin duda alguna lo escribió Adolfo Herrero en 1914, titulado “El duro, estudio de los reales de a ocho españoles y de las monedas de igual o aproximado valor labradas en los dominios de la corona de España”. Un libro exqisito sobre el que ya se volverá.

México. 1863. 8 reales.

Todas las imágenes corresponden a monedas “tamaño duro” subastadas en la subasta de sala de Aureo y Calicó el día 16 de diciembre de 2009. Se adjudicaron, respectivamente, por 170, 495, 300 y 110 euros.

Ayer pasé por Valladolid y me encontré que una joyería estaba totalmente empapelada por fuera con carteles amarillos que decían: “Hoy se compra oro a 14 euros el gramo“. No le hice una foto porque no llevaba la cámara conmigo y no tengo un móvil de esos que hacen fotos (de hecho no tengo móvil). Así pues, tendréis que creerme que esos carteles estaban ahí.

Me quedé absolutamente alucinado porque yo, hoy por hoy, pagaría a 24 euros por gramo todo el oro que me quieran traer. Comprar oro a 14 euros es timar a la gente que está desesperada y se ve obligada a vender sus joyas. ¡Esos precios están muy por debajo de lo que los joyeros pagan para comprar oro para hacer joyas!. Como no sabía si era sólo ese hombre el timador, me puse a buscar en la web y resulta que es lo que se está pagando: entre 13 y 14,5 euros por gramos de oro. Eso sí, oro de 18 kilates, que está lejos de ser oro puro (en concreto 18 kilates equivale a 750 milésimas). Al final he visto un montón de webs (v.g. 1, 2, 3) donde se compra oro puro a unos 19,5 euros. ¡Toma ya! ¡Pero si está a más de 26 euros el gramo!!!

Cierto es, todo hay que decirlo, que es razonable que las joyerías paguen menos por el oro que el precio oficial, ya que después tendrán que desmontar las joyas y posiblemente fundir el metal, lo cual también es un trabajo y un coste. Por eso se paga mejor un lingote de oro que oro en anillos, cadenas y otras chatarras. Pero aún así, más de un 30% de margen de beneficio es una auténtica barbaridad.

Si sirve de referencia, un numismático profesional conocido mío compra el oro a un 6% menos de lo que esté en bolsa, sabiendo que él lo tiene vendido a los mayoristas por un 1% menos de lo que esté en bolsa. Eso sí, lo compra en lingotes o en monedas. En cualquier caso, que se gane un 5% en la transacción me parece adecuado (al fin y al cabo se tardan pocos minutos en revenderlo), pero que se gane un 30% me parece una estafa.

Puedo entender que haya gente que se vea necesitada de dinero y tenga que vender sus joyas. Y también que haya gente que no quiera para nada sus antiguos anillos y prefiera hacerlos dinero, pero llevarlos a estos joyeros no es la mejor opción. Simplemente haciendo que las joyas las subaste una caja de ahorros en el monte de piedad se sacaría bastante más dinero. No quiero poner ejemplos concretos porque no entiendo de joyería y cualquiera podría decir que dicha joya no sólo tiene un valor en cuanto a metal, sino también su diseño. En cualquier caso, las subastas del monte de piedad de Caja España suelen tener unos precios que rondan en torno a los 23 euros el gramo de oro, lo cual es un precio adecuado. Y no nos confundamos, la mayoría de los que compran en los montes de piedad son los mismos joyeros que pagan el oro a 14 euros el gramo cuando ven que el comprador está desesperado.

Para hoy tenemos una de las variantes numismáticas más famosas y conocidas del último siglo en España: la famosa variante UNA-LIBRE-GRANDE de las 50 pesetas de 1957 (58). Si es famosa esta variante no es porque haya muchas, sino más bien por todo lo contrario, es una moneda que escasea, y por eso mismo todo el mundo habla de ella: porque la andan buscando.

Las monedas de 50 pesetas de Franco tenían el famoso lema franquista “UNA GRANDE LIBRE” grabado en el canto (¿os dais cuenta de que cuanto más abstractos son los lemas de un régimen, más dictatorial es?). La cuestión es que una pequeña proporción de las monedas de 50 pesetas de 1957 con estrella 58 (de las que se acuñaron tres millones en total) presentan la extraña variante de tener el lema al revés, de forma que se lee “UNA LIBRE GRANDE”.

Se cuenta que fue una cajera de supermercado la primera en observar el error y que posteriormente los coleccionistas empezaron a buscar esas monedas como quien busca una aguja en un pajar. No sé si esto será cierto, pero lo que se puede asegurar es que hasta que no estuvieron las monedas en circulación no se percataron del error, lo que hace que todas las monedas de estas variantes hayan sido “encontradas”. Ya dijimos que, en otros casos, los mayoristas adquirieron directamente lotes de variantes. Además, que fuesen pocas y que se tuvieran que encontrar haciendo “trabajo de campo” hace que sean rarísimas las monedas de estas características sin circular.

Yo tengo la suerte de tener una moneda como esta, además en una conservación extraordinaria, con parte de brillo original. Es la que se ve en las fotos. Su precio está, según los Hermanos Guerra, en 450 euros, 900 euros y 1400 euros para MBC, EBC y S/C. Según Cayón sus precios son 200 euros para EBC y 370 para S/C. Que yo sepa, la última pieza con esta variante en subasta pública fue en Aureo en la subasta del 2 de julio de 2009. Esa pieza estaba valorada como MBC- y su precio de salida era de 250 euros, aunque en la subasta alcanzó los 550 euros. Ya dije que no era una pieza barata.

En el blog ya se analizó que una de las desventajas de invertir en monedas son las altas cargas en comprarlas, venderlas y almacenarlas. Hoy voy a meter un poquito más el dedo en la llaga y voy a calcular las cargas de compra y venta de una moneda en subasta. Para ello, tomaré como ejemplo las subastas de Jesús Vico, de las que ya se ha hablado antes en el blog y en otros.

Para no hablar en términos abstractos, hagamos la cuenta con una moneda concreta, que sea curiosa pero no demasiado cara. Algo que muchos coleccionistas puedan pensar en comprar como inversión: los preciosos dos reales de los Reyes Católicos, con ceca de Sevilla. La moneda presenta, en opinión de Jesús Vico, una buena acuñación, una conservación MBC+ y leves oxidaciones. Ésta pieza fue el lote 591 de la subasta celebrada el día 12 de noviembre de 2009, que salió por 100 euros y se vendió por 310.

Los porcentajes que cobra Jesús Vico al vendedor son los siguientes:

– 20% para adjudicaciones menores de 50 €
– 15% para adjudicaciones entre 50 € y 150 €
– 10% para adjudicaciones mayores de 150€

Además, si no se vende, el vendedor debe pagar un tanto por ciento del precio de salida, y al hacer la entrega se debe pagar un 0,87% del precio de salida de la moneda para pagar el seguro de la misma. Finalmente, los gastos del vendedor se incrementan en un 16% en concepto de IVA.

Por otro lado, el comprador debe pagar a Jesús Vico el 16% del remate del lote, a lo que hay que sumar el gasto de envío y seguro.

Para el caso concreto de la moneda que aparece en la foto, el vendedor ha recibido en total 273,03 €, mientras que el comprador ha tenido que pagar 367,6 €, suponiendo que los portes y el seguro de envío hayan sido 8 €. Se tiene, por tanto, que el vendedor ha obtenido el 74,27% de lo que ha pagado el comprador. ¡Y esto en el caso de que quien lo compre no lo vaya a revender a su vez!.

Con semejantes cargas a cualquiera se le quitan las ganas de invertir en numismática, pero hay que tener en cuenta que la enorme volatilidad de este mercado hace que a pesar de ellas se pueda hacer negocio.

Otra cuestión es que las casas de subastas suelen hacer precios especiales cuando se llevan grandes colecciones o cuando se tratan de vendedores profesionales que envían muchas piezas para la subasta. Por eso, tal y como explica aquí A. C. Dwyer, es posible que si damos la moneda que queremos vender a un profesional para que éste sea quien la envíe a una subasta, se puedan reducir los porcentajes (a pesar de que el intermediario también se lleve su parte).

Ya se ha dicho en el blog que si yo pudiera pedir un deseo, éste sería poder producir cosas que la gente coleccionase, porque así tendrán un valor artificial que yo podría aprovechar para obtener grandes beneficios. Esta idea es la base de algunas empresas, como Panini, esa que hace cromos que todo niño que se precia habrá coleccionado alguna vez. Pero hay otras empresas que de vez en cuando sacan colecciones a cada cuál más estúpida y cuyo fin no es más que sacar los cuartos a la gente para obtener algo que, en cuanto lo tienes, pierde todo su valor y se pudre en el fondo de un cajón. Lo malo es que hay veces que esas colecciones son de monedas, y hay gente que confunde las colecciones de los kioskos con la numismática.

Tengo un par de ejemplos en mi casa de esas colecciones, que me han llegado al comprar lotes y que no he sido capaz de vender ni por dos euros. Un ejemplo se ve en la siguiente imagen, y es una moneda de la colección “30 ligas 30 monedas”, que el diario Marca dedicó al Real Madrid. Cada una de estas moneditas costaban 3,95 euros, así que el coste total de la colección serían 118,5 euros más lo que cuestan los periódicos. ¡Ahí es nada!. Concretamente, la moneda de la imagen parece dedicada a un tal Ramón Grosso, que en paz descanse, y del que nunca había oído hablar hasta ahora.

Más cutre todavía me parece la colección “Historia de la Peseta” que el Correo de Bilbao lanzó cuando se cambió de la peseta al euro. Se tratan de 15 monedas, supuestamente en plata de 1ª ley, que “sólo” costaban 4,95 euros cada una. La imagen de abajo muestra dicha colección. La calidad de la imitación me parece insultante, sería algo así como publicar una imitación de un cuadro de Velázquez hecha con Microsoft Paint. Por otra parte, el deterioro de las piezas es increíble: sólo han pasado ocho años y están todas oxidadas y estropeadas, y eso que no han estado en ningún lugar especialmente húmedo. La última de las imágenes de la entrada muestra la imitación de la peseta de 1869 sin sacar de su envoltorio y una vez sacada y transcurridos ocho años. ¿Y dice usted que eso es plata de primera ley?

La reflexión más importante al respecto es la siguiente: por el precio que cuesta esa colección cualquiera se podría haber hecho con las pesetas originales en calidad sin circular (las posteriores a 1936) y BC/BC+ (las anteriores a 1936). No obstante, como bien dice un amigo mío: cada cual gasta su tiempo y su dinero en lo que le da la gana.

Por cierto, la web numisma.org ha considerado este más al presente blog como la mejor web dedicada a la numismática. Muchas gracias, vuestro reconocimiento me anima a seguir.