Cita Isabel Casanova (actual directora de la revista Panorama Numismático) a Philip Grierson en lo siguiente:

“La Numismática, como algunas facetas de la astronomía y de la historia natural, permanece como una rama del saber en la que el aficionado aún puede realizar una valiosa tarea, y es en el público que colecciona, o mejor, en la parte de él que se interesa en la materia a nivel científico, del que la ciencia numismática depende en gran medida”

La cita es estupenda, pero mi visión crítica del mundo me hace sacar punto hasta de las palabras de un emérito de numismática de la Universidad de Cambridge. Si bien estoy de acuerdo en que la numismática es una de las ramas en las que el público es capaz de hacer aportaciones que avancen el conocimiento, no creo que sea comparable a otras ciencias como la astronomía. La razón es que mientras la numismática es una ciencia auxiliar de la historia relativamente reciente (con un recorrido de, como mucho, quinientos años), la astronomía es tan antigua como el hombre y su recorrido ha sido mucho mayor. La numismática todavía tiene las características necesarias para que el aifcionado pueda hacer aportaciones (¿será inmadurez?), mientras que la astronomía ha conseguido que el aficionado vuelva a poder hacer aportaciones, algo que no podría hacer en el siglo XVIII, por ejemplo.

La numismática está en una primera fase, la astronomía está en una tercera. La segunda fase es aquella en la que no pueden hacer aportaciones más que los profesionales y académicos con una enorme preparación y que dedican su vida a ello. Hoy en día serían ejemplos la medicina, la química, la física, la (mayor parte de la) ingeniería… cuando se produzca un abaratamiento enorme de los equipos necesarios para poder hacer aportaciones en esas áreas y cuando haya una divulgación tal que el aficionado pueda conocer de primera mano el estado de la técnica de forma sencilla, entonces esas ramas pasarán a la tercera fase. Mientras tanto, a la numismática le queda mucho recorrido por hacer todavía. Para profundizar en este tema recomiendo el libro “The Scientist as Rebel”, de Dyson Freeman.

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En cualquier caso, queda claro que a día de hoy los aficionados a la numismática puede hacer aportaciones interesantes, tanto en cuestiones científicas como en divulgación numismática o recopilación de información bibliográfica. Un ejemplo de este último caso sería el catálogo de euros que presento a continuación (nota del autor: ¡menudo giro argumental que ha dado la entrada!!!), que fue escrito por “Miguel Angel” y que yo conocí gracias al blog de Numismática Visual.

El catálogo es enormemente detallista y proporciona mucha información para comprender cada una de las monedas circulantes de euros. Eso le hace ser muy extenso, nada menos que 634 páginas, lo que da una idea del esfuerzo realizado por su autor por el simple y llano placer de recopilar y compartir la información, sin esperar una remuneración a cambio. Ya sabéis que a mí no me gustan los euros ni la moneda actual pero sin embargo me he pasado varias horas leyéndolo.

Para cada país incluye la tirada de cada moneda, enlaces a la legislación que la regula, las diferentes variantes que se presentan, una explicación de las diferentes marcas de cecas o de ensayadores, una explicación de los motivos presentes en las monedas (incluyendo las conmemorativas de 2 euros) y fotografías de gran calidad que sirven tanto para entender las monedas como para poder detectar fácilmente las variantes. Además, se incluyen pruebas realizadas y una enumeración con fotografías de las monedas conmemorativas no circulantes. Un trabajo excelente que además se mantiene actualizado y está disponible en castellano.

Para que no parezca que estoy adorando al autor tendré que poner alguna pega al catálogo, aunque se me hace verdaderamente difícil. Si tuviese que decir algo es que al final se incluyen otros países de la Unión Europea que no tienen euros pero que han realizado pruebas o incluso que no las han realizado. En mi opinión eso se podría haber omitido y haber dedicado ese esfuerzo a mostrar las carteras oficiales de cada país. También creo que es importante hacer explícita la autoría del documento y los derechos de autor.

Con todo, animo a todos los aficionados a la numismática a descargar y leer el catálogo, tanto si son aficionados a los euros como si no lo son. Os lo podéis descargar pasando por aquí.

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