You are currently browsing the tag archive for the ‘timo’ tag.

Para hoy tenemos la receta de cómo pillar a un pardillo con el timo de los denarios búlgaros. Básicamente es la versión numismática de la estafa nigeriana y también se puede entender como el timo al codicioso, pero en este caso el codicioso es el comprador y el timador vendedor. También hay que aclarar que a esta receta se la pueden buscar variantes como los sestercios croatas, los duros mejicanos… ¡sed creativos!

INGREDIENTES:

– Un pardillo  ciego de codicia con prisa por «invertir» una suma interesante de dinero en numismática.

– Un puñado de denarios auténticos de baja calidad.

– Algunos denarios de calidad calidad media/alta.

– (Opcional) Una cantidad importante de denarios falsos. Unos 1000 será suficiente.

– (Opcional) Contactos con alguna pandilla en Bulgaria.

– Catálogos de subastas nacionales y/o internacionales.

– Acceso a Internet y/o teléfono móvil.

– Una botella de güisqui decente.

– Un palillo.

PREPARACIÓN:

Lo más difícil es encontrar un pardillo y prepararlo bien.  Los mejores lugares para encontrar pardillos son los mercadillos o los foros de numismática, aunque también se los encuentra uno en los bares. Una vez que tienes a tu pardillo tendrás que convencerle de que los coleccionistas de monedas somos todos gilipollas y él es más listo que todos nosotros, por lo que puede vendernos unos denarios tres veces más caros del precio que los compre. Hacer entender eso a tu pardillo es lo más complicado del proceso. Algunos ya vienen así de serie, pero lo normal es que cueste que se lo crea. Cuando lo consegues ya tienes un pardillo codicioso.

Una vez que la codicia se ha hecho dueña de tu pardillo hay que dar el siguiente paso: hacer que el pardillo confíe en nosotros. Este paso es mucho más fácil que el anterior. Lo único que hay que hacer es quedar un día con él, para proponerle un negocio. Primero le invitas a un güisqui para que el alcohol le predisponga y le cuentas el siguiente cuento:

Resulta que yo tengo unos contactos en Bulgaria que tienen una empresa para extraer restos arqueológicos. Son una gente estupenda que me mandan lotes grandes de denarios que luego yo me dedico a revender por aquí. ¿Conoces al vendedor X? ¿Conoces al vendedor Y? ¿Y al vendedor Z? ¡Pues todos ellos me compran a mí los denarios para luego venderlos a sus clientes!  Fíjate en todos estos catálogos de subastas. ¡Todas estas monedas las he mandado yo! Y más aún que mandaría si me dejasen. Pero no te vayas a creer que las mando todas, las buenas me las quedo. Fíjate qué colección más maja de denarios me estoy haciendo ¡¡y con las que me sobran saco tres veces lo puesto!!

Si el paso anterior lo has hecho bien, tu pardillo codicioso debería estar con los ojos como platos y suplicándote que le vendas a él también denarios para venderlos por eBay o en su pueblo, donde justamente tú no tienes a nadie que te los compre. Le invitas a otro güisqui y quedas con él que le preparas un lotecillo «para ir probando» (esto es lo normal, pero en casos de codicia extrema te puedes saltar este paso e ir directamente al siguiente).

Al día siguiente quedas con tu pardillo codicioso y le das un puñado denarios «para que vaya probando» a 15 euros/pieza. Le asesoras un poco y le explicas que debería poderlos vender a 30-40 euros cada uno. El pardillo los pondrá en eBay o se irá al mercadillo de su ciudad y a mal que se le dé, conseguirá sacar el doble de lo puesto en un par de tardes. Ahora su codicia ha aumentado y su confianza en ti también. Ya está preparado para el estacazo.

Cuando el pardillo está preparado para el estacazo es él quien te llama para que le des más denarios. Momento en el cual hay que quedar para tomar otro güisqui y contarle otro cuento:

Resulta que me han ofrecido un lote estupendo de denarios y lo vamos a comprar entre muchos comerciantes de España. Si quieres entrar en el negocio tiene que ser por un mínimo de 1000 denarios. Eso sí, serán de muy buena calidad y a 15 euros/pieza. Los puedes pagar cuando te los entregue pero me tienes que dar una fianza de 3.000 euros

Tu pardillo te da el dinero y tienes dos opciones, dependiendo de si tienes los denarios falsos o no: o bien te quedas con los 3000 euros que te ha dado y no vuelve a saber de ti, o bien le das los denarios falsos por otros 12.000 euros más.

Otra opción de menor guante blanco pero que también funciona es contarle otro cuento:

Resulta que me han ofrecido un lote estupendo de denarios, pero tengo que ir personalmente a Bulgaria a recogerlos y no puedo por motivos de trabajo. Mira a ver si vas tú y te quedas con el lote. Les pagas a ellos 10.000 euros y a mí otros 2.000 cuando llegues por el favor, en total te darán 1.500 denarios

Cuando llegue a Bulgaria tu contacto será un pandillero barriobajero que le quitará los 10.000 euros con  la menor violencia posible.

La fase final es la más divertida. Como buen español, después de timar, robar o estafar hay que contarlo en un bar. Si no es como ligarse a semejante rubia despampanante y que no se enteren tus amigos. ¿Y qué mejor manera de contarlo que teniendo en la boca un palillo?

Esta entrada se podría haber llamado «La avaricia rompe el saco II» (aquí la I), «Pasarse de listos III» (aquí el I y el II) o «Hay quienes quieren ser numismáticos profesionales II» (aquí la I). Pero como es un poco de todo la he titulado «denarios como canarios», que además rima.

Resulta, que hace poco apareció un tipo por el foro de Imperio Numismático que tenía cierto dinero aburrido y quería invertir en monedas (empezamos mal). Lo primero que nos contó fue que había comprado un lote de antonianos falsos, y que estaba pensando en monedas de oro falsas como inversión en oro. Pero eso fue hasta que descubrió el subforo de subastas numismáticas y se le abrieron los ojos: se montó un plan y empezó a pujar como un loco. Os dejo citas suyas para que descubráis su modelo de negocio.

Su objetivo:

si ganase todos los lotes, estimo que las ganancias de esos 13000 euros serian un minimo de 30000, al final me veo dedicandome a esto

Su plan:

No creo que me lleve apenas nada de por lo que estoy punjando pk estoy tirandome a chollos y con unas pujas similares a las de salida, ademas ya he puesto en marcha un plan B, anoche sali con un amigo por ai, le gusta tambien este mundillo y le comente todo esto del foro y de las subastas, total que estaria interesado en ir a medias conmigo en estos lotecillos.

Si ganase esas pujas la mayoria me saldrian por menos de 15 euros y mi intencion no seria venderlos por 50, la mayoria las venderia entre 30 y 40, luego habria algunas que venderia bastante mas caras podrian ir desde los 40 asta los 200 por unidad, pero dejadme obrar y vereis como no digo ningun disparate, en el peor de los casos volveria a venderlas por esos 15 que me han costado a mi y no perderia dinero

si las compro a 15 claro que soy capaz de sacarles minimo el triple de lo que me han costado, no se trataria de engañar a nadie, esas monedas si tendrian el valor por el que me las comprarian a mi e incluso mas, pero no es lo mismo comprar en lote que comprar de una en una, todo negocio se basa en el comprar mucha cantidad para que salga mas varato y poder vender luego con mejores beneficios.

como estoy en paro y no tengo cosa mejor que hacer tampoco se me daria mucho y seria una distraccion, ademas podria quedarme con las que mas me gustasen para mi coleccion.

Experiencia con la que cuenta:

Perdonad mi ignorancia nunca habia pujado en un sitio de estos, no sabia nisiquiera que se hacian estas subastas, he visto varias monedas romanas que me interesarian, pero supongo que luego subiran bastante el precio cuando empiecen las pujas, como se compra en este sitio he querido pujar pero parece que hay que registrarse antes.

la cosa es que parece que esto no es como ebay y no sabes si alguien ha metido una puja mas alta no, esque entonces no sabes si meter mas o no….. aqui parece que funciona de otra manera y tienes que meter directamente lo que tu pagarias por la moneda como mucho no…

Aunque no entienda mucho solo por estar como he estado tanto tiempo mirando precios por aqui y por alli, pues mas o menos se valorar cuando algo es varato.

alomejor se ha creado una burbuja engañosa en ebay con estas monedas y realmente estamos engañados los que nos basamos en ese mercado, yo por ejemplo llevo tiempo mirando en cuanto acaban las subastas de ebay y no pillas un denario por menos de 30 euros…

Por poner un ejemplo hice lo mismo con los canarios que son otra aficion que tengo, compraba lotes a 10 euros, me quedaba con los que me gustaban y los demas los vendia a 15, al final todos se vendian, unos tardaban mas que otros pero todos se vendian y el resultado era que los mios me salian gratis, aunque claro el coñazo de tener 40 bichos mientras se vendian eso no me lo quitaba nadie, pero los mas guapos eran para mi y gratis.

Cómo proporciona un valor añadido a sus cliente:

Aunque no tenga fama como vendedor puedo dar con cada moneda certificados que crearian esa confianza, al comprar en subastas te daran facturas que puedan utilizarse como certificados de procedencia que den confianza al comprador.

Cantidad invertida y capital disponible:

Entre unas subastas y otras por 13000 euros estoy pujando yo mas o menos en total…….
tampoco me hago muchas ilusiones, creo que no me voy a llevar casi nada, para que os hagais una idea tengo en el banco 1400 euros, para el que no se lo crea le mando escaneo de mi libreta

No os vayáis a pensar que desde que nos preguntaba si lo de las subastas numismáticas era igual que eBay hasta que nos contó lo que había pujado pasó mucho tiempo. De hecho, todo esto ocurrió en menos de una semana. Vamos, que una semana ha sido suficiente para que este hombre se entere de la existencia de subastas numismáticas y puje en ellas 13.000 euros, 10 veces más del dinero que tiene en la cuenta. El resto de foreros se llevaban las manos a la cabeza por cada mensaje que escribía y le explicaban que se estaba equivocando muchísimo y que así podría perder muchísimo dinero. Pero el colega hacía caso omiso a los consejos y sigue erre que erre con su plan: comprar a 15 para vender a 40, igual que hacía con los canarios.

Hay gente en el foro que le desea tener suerte y que no se lleve absolutamente nada, porque va listo si se cree que un particular novato puede vender al mismo precio que venden las subastas, que son de todo menos baratas. Yo en cambio creo que el problema no radica en haber pujado mucho, porque lo más normal es que se lleve muy pocas monedas, o incluso puede que ninguna. En mi opinión, su problema radica en que se cree que hay alguna posibilidad de comprar a 15 y vender entre 30 y 40 las baratas y entre 50 y 200 las caras. ¡Claro! Y por eso los cientos de miles de aficionados a la numismática somos todos gilipollas y seguimos levantándonos a las 7:00 todos los días para ir a trabajar cuando podríamos dedicarnos a vender denarios por 4 veces más de lo que los hemos comprado y multiplicar por 3 nuestro capital en unos pocos meses. ¡Qué mejor manera de acabar con la crisis en España que poniéndole a este hombre de ministro!

Yo lo que le deseo es que se lleve unos cuantos lotes. No demasiados, pero sí algunos. Que le salgan en total por 2.000 euros o así. Una vez que los tenga se dará cuenta de que no es capaz de venderlos más que por la mitad de lo que ha pagado por ellos. De esa manera perderá un dinero que le escocerá y le hará reflexionar. Quien no atiende a razones por las buenas lo acaba haciendo de forma dolorosa, siempre pasa igual. Pero, si tiene la desgracia de no llevarse nada, o peor aún que le salga su plan a pequeña escala, entonces es carne de cañón. No tardará en presentarse algún supuesto amigo para hacerle el timo de los denarios búlgaros*.

Básicamente esto es como si me siento yo un día a jugar al poker con profesionales, me enseñan las reglas y como son reglas sencillas y las entiendo rápido pongo encima de la mesa 1.000 euros para empezar a jugar. Los otros jugadores se estarán rifando a ver quién me despluma, y lo normal es que los 1.000 euros me duren en la mano un cuarto de hora. Pero si por casualidad gano la timba y salgo de allí con 6.000 euros y una golfa de cada brazo, a la siguiente me pensaré que eso es un chollazo y volveré con 50.000 euros, así que la pérdida será mayor.

Por cierto, cuando le dije que nos mantuviera informados de sus resultados y que con gusto escribiría una entrada al respecto me dijo lo siguiente:

…. alomejor la entrada la haces poniendo como un novatillo se hizo su coleccion gratis, compraba lotes de 30, se quedaba con las 5 que le gustaban y vendia las otras 25 por el triple de lo que se habia gastado jajajaja, nunca se sabe hombre.

Las tres preciosidades de monedas que ilustran la entrada son un dragma de oro de Siracusa de época púnica, un aureo de Julio César y otro aureo de Adriano. Las tres son de la próxima subasta de Lanz.

*»El timo de los denarios búlgaros» será el título de la próxima entrada.

Los que seguís desde hace tiempo el blog ya sabéis que he dado ejemplos de gente que se pasa de lista e intenta atracar a quien tiene por delante (1 y 2) y también he mostrado cómo han conseguido timar al personal. Lo que nunca he dicho, porque no creo que sea un buen consejo, es esa de: “son todos unos estafadores, cómprame monedas a mí (o a mi primo) y ya verás lo bien que te va”. Creerse una de esas es la forma más rápida de meterse en la boca del lobo.

Enrique conocía a un coleccionista principiante con el que tuvo bastante relación durante una temporada. Enrique le consiguió algunas monedas y el otro coleccionista parecía muy contento, hasta entablaron cierta relación personal. Pero de repente Enrique no supo más de él y eso que le llamó varias veces.

Varios meses después se lo encontró de casualidad y resulta que el coleccionista casi no quería ni hablarle. De repente, en un ataque de sinceridad va y le salta que le había estado engañando durante un tiempo pero que ya no más y que pasa de él. Ante semejante acusación Enrique pasó de hacerle entrar en razón, se despidió y con ello dio por finalizada la relación, al menos desde el punto de vista numismático.

Lo que había pasado estaba bastante claro: otra persona le había convencido de que Enrique era un timador (y no lo es, le conozco bien). Para ello, el buen timador sigue una serie de sencillos pasos: dice a la víctima que está siendo timada, y para demostrárselo le hace una primera venta en la que mejora los precios que estaba pagando anteriormente aunque el timador pierda dinero en esa venta. Una vez que la víctima baja la guardia le va haciendo más ventas, subiendo el precio y bajando la calidad paulatinamente y como el timado es bastante novato, no se da cuenta. Al final, al cabo de tres o cuatro ventas después le está vendiendo chatarra a precio de oro.

Esto hace que sea complicado confiar en alguien para un coleccionista principiante, porque habrá gente deseando hacer esta jugada para ganar cuatro duros. Pero claro, si alguien “te abre los ojos” es posible que sea porque te quiere hacer la jugada él mismo. La única solución posible es la de siempre: aprender a valorar uno mismo las monedas, aprender a apreciar la calidad, conocer el mercado, conocer el precio de las cosas y, por supuesto, no perder nunca la capacidad crítica. Esto no quita que también haya gente honrada por el mundo, por supuesto.

Ya hace algunos meses que comentamos un caso en el que alguien (previsiblemente un chaval de unos 18 años o así) intentaba sacar pelas de la numismática sin saber ni por dónde le daba el aire. Hoy traigo otro caso del que se enteró hace poco Enrique, y aunque el protagonista es más espabilado que el de la anterior entrada, su perfil es parecido y a mi entender comete ciertos errores que no está de más analizar. Seguramente venga bien la entrada para todos aquellos que intentan hacer sus primeros pinitos en la compra/venta de monedas y están un poco ansiosos por sacarse unas perrillas.

Nuestro amigo en cuestión (llamémosle Pepito) compró el 11 de septiembre de este año una peseta de 1947*50 por eBay a un vendedor con el que Enrique ya había hecho algún trato. La moneda en cuestión es la que ilustra la entrada (fotos sacadas de la venta del 11 de septiembre en eBay) y como la vio brillante Pepito la estimó en EBC y aunque no sabía muy bien su precio, pujó por ella y se la llevó por 41,50 euros más gastos de envío.

Posteriormente, Pepito buscó a alguien que le pudiera asesorar en el precio de la moneda, y no fue otro que a Enrique. Tras preparar el terreno echándole un par de piropos y endulzar el mail, le preguntó directamente cuánto pagaría por esa moneda sin decirle cuánto había pagado él por ella; pero resulta que Enrique  ya se conoce el truco de que «primero te hago creer que eres listo y guapo para luego hacer de ti lo que quiera», así que no picó e invitó a Pepito a leer esta entrada. La contestación no le sentó muy bien a Pepito y así se lo hizo saber a Enrique, pero tras unos días volvió a insistir para que Enrique le hiciera una tasación de la moneda. Enrique, para dejarle tranquilo, y sin saber por aquél entonces el precio de compra de la moneda, le dijo que si alguien le pagaba 30 euros se la vendiese, que es buen precio. Evidentemente, ese precio es irreal, como cualquier precio que diga alguien que no se moje, pero con ello ya se quedaba contento Pepito y dejaba de dar la vara.

Lo más sorprendente vino después, y es que Enrique ve esa moneda anunciada en el foro de Imperio Numismático diciendo que se escuchan ofertas por ella. Un par de aficionados principiantes a la numismática dicen que está muy bien y va Pepito y dice que estaría dispuesto a cambiarla por una pieza de oro de Alfonso XII o de Isabel II. ¡Toma ya! Enrique ya no daba crédito a sus ojos, así que le manda un mensaje a Pepito llamándole atracador, lo cual, encima, parece que sentó mal a Pepito.

Afortunadamente nadie cayó en su trampa, así que al cabo de unos días va Pepito y dice que a quien quiera se la deja en 105 euros. Sigue sin contestar nadie. Al cabo de una semana o así vuelve a anunciar que está de súper-oferta y la dejaría por 75 euros. Sigue sin quererla nadie. Quince días más tarde quita Pepito la moneda del foro y la pone en eBay por 59 euros. El viernes pasado acabó la subasta desierta y la ha vuelto a poner por un precio de salida de 49 euros, creyéndome yo que raro será que la venda.

Hasta aquí la historia. Vamos a ver si sacamos algunas conclusiones:

El primer error es tirarse a la piscina intentando sacar dinero sin conocer bien el mercado. Está claro que todos nos hemos arriesgado alguna vez en las monedas que no conocemos demasiado bien y que aunque perdamos pelas siempre sacamos una lección aprendida, pero si uno no es capaz de distinguir una pieza en EBC de una en MBC- limpiada, mejor que espere para hacer negocios.

– Lo segundo es pedir asesoramiento después de haberte tirado a la piscina.  Primero uno se entera y después actúa, es mucho más fácil de acertar así.

– Lo tercero es que pedir asesoramiento gratuito y que te siente mal si no te lo dan. El conocimiento tiene un precio, y se paga; vale que yo, y mucha otra gente, demos muchas veces gratis lo poco que sabemos, pero eso no significa que lo vayamos a hacer siempre y a cualquiera que nos venga. Sería competencia desleal hacia los profesionales. Como se suele decir «contra el vicio de pedir la virtud de no dar», y el que quiera que lo entienda.

– Lo cuarto, y lo más grave de todo, es intentar  remediar un error atracando a quien sepa menos que tú, intentando vender una moneda por 20 veces más de lo que vale. Eso sólo tiene un nombre y es ser un timador. Y, como siempre, el que actúa de malas maneras suele acabar mal; ahora estoy seguro de que ningún forero de Imperio Numismático que tenga algo de idea comprará nunca a Pepito nada.

– Lo quinto, y ya es el remate, es la poca seriedad que se proporciona: empezamos proponiendo un cambio de una moneda por un oro de Alfonso XII o de Isabel II y acabamos ofreciéndola por 49 euros. ¿Pero esto qué es? ¿Las rebajas de El Corte Inglés? Cualquiera que vea eso, aunque no tenga ni idea de numismática, se dará cuenta de que esta persona lo único que intenta es timar al personal.

Con todo esto lo que quiero decir es que mal empezamos si en la primera venta intentamos estafar a la gente. Generalmente un aficionado que compra y vende monedas suele jugar con la volatilidad (y más) del precio de las piezas y suele sacar un 15-20% de cada transacción si son monedas más o menos baratas. ¡No un 500%! Eso es una exageración. Los profesionales suelen jugar con márgenes más grandes, pero evidentemente no llegan a esos porcentajes ni de lejos.

Como siempre la paciencia es importante, y es preferible ir haciendo compras y ventas en las que se gane poco dinero (a veces incluso nada) con tal de ir aprendiendo e irse forjando una serie de contactos que confíen en ti. Alguien que te compra una moneda y queda satisfecho estará dispuesto a volverte a comprar, o quizá se lo comente a un amigo; en cambio por cada persona que times perderás al menos un contacto, y si timas a cinco personas seguidas será difícil que vuelvas a vender nada.

Antes de ayer me escribió un tipo interesado en dos duros que tengo en eBay. Se tratan de dos duros de plata, un 1882/1 (variante) y un 1893 PGV. El amigo me escribe lo siguiente:

HOLA,MUY BUENAS.LE COMPRO LAS DOS MONEDAS DE 5 PESETAS POR 18 EUROS.A PARTE DE LOS GASTOS DE ENVIO QUE SERIAN DE 6,50 EUROS.SI, ENVIO CERTIFICADO URGENTE.SERIA EL TOTAL DE 24,50 EUROS.SI LE INTERESA MI OFERTA DIGAME DONDE DEBO DE HACER LA TRANSFERENCIA QUE HOY MISMO SIN DUDARLO LA LLEVARIA A CABO.TIENE QUE TENER EN CUENTA DEL ESTADO DE LAS MONEDAS,YA QUE UNA NO SE LEE LAS ESTRELLAS Y A PARTE ESTAN CON RAYADAS Y ALGUN GOLPE QUE OTRO.ESPERO RESPUESTA.MUCHAS GRACIAS POR PERDER SU TIEMPO EN LEER ESTE SMS.GRACIAS DE NUEVO Y SALUD.

Para enmarcarlo ¿eh? Menudo hoygan

Le digo que va listo si pretende que le venda dos de los duros más difíciles de El Centenario por menos de su peso en plata. También le invité a visitar esta entrada y esta otra.  A lo que el tipo me responde:

HOLA LA PLATA ESTÁ A 8,68 EUROS LA ONZA.UNA ONZA =31,1 GRAMOS.ESTAS MONEDAS TIENEN 25 GRAMOS CADA UNA.NO ES QUE VAYA DE LISTO NI MUCHO MENOS.SOLO LE INFORMO DE MI SABIDURIA EN EL TEMA.MI INTENCION TAMPOCO ES OFENDERLE NI BURLARME DE USTED.NO LO PIENSE.NO ME GUSTAN LOS MALOS ROLLOS.ME CONSIDERO MUY LEGAL Y ONESTO.SOLO LE HE OFRECIDO DE LO QUE YO ENTIENDO.NO ENTIENDO DE CARTALOGOS NI DE MAS.POR QUE EL CATALOGO ES UN PRECIO Y LA REALIDAD DE HOY POR HOY,ES OTRA.SI NO ES MUCHA MOLESTIA,CUANTO PIDE POR LAS DOS???GRACIAS DE NUEVO POR PERDER SU TIEMPO EN LEER ESTE SMS.(SIN MALOS ROLLOS, DE VERDAD)SALUD.

Creo que me he encontrado pocas veces en mi vida a gente que haga tan explícita su ignorancia como este tipo, y encima para querer engañarme. En primer lugar porque no sabe escribir, escribe con mayúsculas, sin espacios, sin tildes, deletreando mal y sin ser ni siquiera capaz  de estructurar correctamente una sentencia. Lo de no saber escribir es, desde mi punto de vista, una lacra social. No es que tengamos que ser todos literatos, y nadie está libre de que se le escape alguna falta, pero no ser capaz de escribir de forma comprensible es el mayor exponente de la ignorancia. Además de que semejante forma de redactar me parece una mala educación, un descuido o desprecio total hacia tu lector. Algo así como si te presentas a alguien y en vez de darle la mano le haces partícipe del olor de tus flatulencias.

Y dicho esto, vamos al tema numismático:

Este es el típico chaval que va en busca de chollos para vender más caro. Seguramente tenga menos de veinte años y quiera sacarse unos cuartos vendiendo monedas. Para lo cual habrá dedicado una tarde a leer algunas páginas sobre numismática y creerá que sabe lo suficiente como para hacer negocios en el mundo numismático.

Muy mal. Para este asunto hace falta dedicar tiempo, y bastante, del orden de años. Si no, lo normal es que te salga mal el asunto y no hagas más que perder pelas por pasarte de listo. Es como en la serie de Los Soprano, donde hay varios personajes jóvenes que quieren hacer pelas rápidamente y acaban con una bala entre ceja y ceja a las primeras de turno. Además, no hay que ser avaricioso y querer sacar un 1000% de beneficio por cada pieza que se venda, en torno a un 15-20% ya está bien, y muchas veces se saca menos.

Resulta que luego indagué al tipo y tenía una tienda en eBay (no pongo la dirección por motivos evidentes).   En ella vendía un montón de monedas, centenares, a unos precios desorbitados. Por ejemplo, una peseta de 1903 en estado BC+ por 35 euros o tres cobres de Fernando VII en calidad BC-/BC por 120 euros. He incluso había muchos casos en los que ni siquiera sabía lo que estaba vendiendo. Ponía varias veces «moneda antigua para catalogar», tratándose de falsificaciones (eran más que evidentes) de monedas romanas. He incluso una la anunciaba como «un maravedí de plata» (!!), cuando realmente estaba vendiendo un real.

Me fijé en sus votos y descubrí que no había vendido ni una sola moneda. Normal, a esos precios y con esas calidades… realmente lo único que había hecho era perder un montón de tiempo subiendo cientos de fotos a eBay y también dinero, porque los anuncios y la tienda no son gratis.

Como conclusión se puede sacar una lectura de esto: Internet permite comunicarte con millones de personas en  todo el mundo, pero eso no es suficiente para poder venderles monedas y sacar un beneficio. Hace veinte años el mero hecho de poder llegar a cierta gente ya era un valor añadido de unos comerciantes frente a otros; la numismática de Palencia ponía los precios que quisiera porque la gente no iba a comprar monedas a Madrid y en Palencia sólo había una numismática. Hoy ese valor añadido se ha reducido muchísimo (para mi lo extraño es que no se haya anulado por completo) por lo que hoy más que nunca se prima el conocimiento sobre el mercado en el que te metes, ya sea numismático o de otro tipo. Es decir, que nadie se crea que sólo por tener una conexión a Internet se puede sacar unas pelas en el mundillo numismático porque eso no es así. Hace falta conocer el mercado, y eso no se hace en una tarde.

Ayer pasé por Valladolid y me encontré que una joyería estaba totalmente empapelada por fuera con carteles amarillos que decían: «Hoy se compra oro a 14 euros el gramo«. No le hice una foto porque no llevaba la cámara conmigo y no tengo un móvil de esos que hacen fotos (de hecho no tengo móvil). Así pues, tendréis que creerme que esos carteles estaban ahí.

Me quedé absolutamente alucinado porque yo, hoy por hoy, pagaría a 24 euros por gramo todo el oro que me quieran traer. Comprar oro a 14 euros es timar a la gente que está desesperada y se ve obligada a vender sus joyas. ¡Esos precios están muy por debajo de lo que los joyeros pagan para comprar oro para hacer joyas!. Como no sabía si era sólo ese hombre el timador, me puse a buscar en la web y resulta que es lo que se está pagando: entre 13 y 14,5 euros por gramos de oro. Eso sí, oro de 18 kilates, que está lejos de ser oro puro (en concreto 18 kilates equivale a 750 milésimas). Al final he visto un montón de webs (v.g. 1, 2, 3) donde se compra oro puro a unos 19,5 euros. ¡Toma ya! ¡Pero si está a más de 26 euros el gramo!!!

Cierto es, todo hay que decirlo, que es razonable que las joyerías paguen menos por el oro que el precio oficial, ya que después tendrán que desmontar las joyas y posiblemente fundir el metal, lo cual también es un trabajo y un coste. Por eso se paga mejor un lingote de oro que oro en anillos, cadenas y otras chatarras. Pero aún así, más de un 30% de margen de beneficio es una auténtica barbaridad.

Si sirve de referencia, un numismático profesional conocido mío compra el oro a un 6% menos de lo que esté en bolsa, sabiendo que él lo tiene vendido a los mayoristas por un 1% menos de lo que esté en bolsa. Eso sí, lo compra en lingotes o en monedas. En cualquier caso, que se gane un 5% en la transacción me parece adecuado (al fin y al cabo se tardan pocos minutos en revenderlo), pero que se gane un 30% me parece una estafa.

Puedo entender que haya gente que se vea necesitada de dinero y tenga que vender sus joyas. Y también que haya gente que no quiera para nada sus antiguos anillos y prefiera hacerlos dinero, pero llevarlos a estos joyeros no es la mejor opción. Simplemente haciendo que las joyas las subaste una caja de ahorros en el monte de piedad se sacaría bastante más dinero. No quiero poner ejemplos concretos porque no entiendo de joyería y cualquiera podría decir que dicha joya no sólo tiene un valor en cuanto a metal, sino también su diseño. En cualquier caso, las subastas del monte de piedad de Caja España suelen tener unos precios que rondan en torno a los 23 euros el gramo de oro, lo cual es un precio adecuado. Y no nos confundamos, la mayoría de los que compran en los montes de piedad son los mismos joyeros que pagan el oro a 14 euros el gramo cuando ven que el comprador está desesperado.

Como ya se ha comentado, últimamente hay muchos aficionados a coleccionar errores numismáticos. Hay varias páginas dedicadas al coleccionismo de errores, entre ellas esta página de Benjamín Muñiz. Ya iremos desgranando en el blog los diferentes tipos de errores que nos podemos encontrar, todo con calma y tiempo, que si no nos atragantamos. Sin embargo, esta entrada está dedicada a errores que NO hay que coleccionar.

Un error es, por definición, una «cosa hecha erradamente»; vamos, que es algo en lo que ha habido una equivocación. Por lo tanto, no tiene sentido considerar como errores numismáticos piezas que hayan sido acuñadas mal a posta, ya que eso no deja de ser una estafa inmoral e ilegal.

Una estafa de este estilo a gran escala se produjo en España a finales de los años 70, cuando unos cuantos individuos que tenían acceso a los cuños de la FNMT imprimieron cientos de supuestos errores que poco a poco fueron introduciendo en el mercado, haciendo una práctica deacuñación ilegal de moneda y estafando a los coleccionistas de errores. Me consta que hay errores de diversos tipos:


Moneda perteneciente a la colección privada de

José Crispulo Villanueva Arjona «Villi», obtenida de bencoins

– Acuñaciones de pesetas, duros, cinco duros, cincuenta pesetas y cien pesetas en plata.
– Acuñaciones de pesetas, duros, cinco duros, cincuenta pesetas y cien pesetas en oro.
– Acuñaciones de pesetas, duros, cinco duros, cincuenta pesetas y cien pesetas en cobre.
– Acuñaciones confundiendo el metal, acuñando en cuproníquel lo que es de aluminio o vicerversa.
– Acuñaciones de monedas confundiendo el cospel. De forma que se acuña una moneda de cien pesetas en un cospel de una de veinticinco o una de cinco duros en una de duro, como la imagen de arriba.
– Acuñaciones bimetálicas.
– Acuñaciones con el anverso de un facial y el reverso de otro.
– Acuñaciones emparejando un cuño del rey y un cuño de Franco.
– Acuñaciones sobre piezas de monedas de Franco, es decir, usando monedas de peseta, duro o cien pesetas como cospel.
– Acuñaciones sobre piezas de Alfonso XII y Alfonso XII, sobre todo monedas de cincuenta céntimos y de peseta.

No hay que tener muchas luces para ver que si una moneda es de oro o está acuñada sobre otra moneda de Alfonso XII eso no puede ser debido a un error fortuito. Por eso me parece que coleccionar o comerciar con este tipo de monedas es contribuir a la estafa; yo me niego rotundamente. No obstante, hay gente dispuesta a hacerlo y no es difícil encontrarse monedas de estas características en mercadillos o en subastas españolas. Mi opinión al repecto es que no debería estar permitido subastarlas por la procedencia ilegal de las piezas. Además, tal como indica Cayón en su catálogo, estos errores no tienen ningún valor numismático.

Enrique fue en el año 2000 a París en un viaje familiar. Allí vio varias máquina donde por 1 franco te daban una bolita con una «moneda parisina» dentro. Aunque no valiesen para mucho, le hicieron gracia y compró un par de monedas de cada tipo que vio, en total seis monedas.

Las guardó en casa y seis años después, sin haber hecho más que coger polvo en el fondo de un cajón, decidió ponerlas en eBay por ver si alguien le daba algo por ellas. Estuvo buscando esas monedas en el eBay de Francia y vio que había cierto coleccionismo de esas monedas, incluso tenían una categoría dedicada, pero no vio en venta las monedas que él tenía, por lo que era difícil estimar su valor, aunque viendo el precio que alcanzaban el resto de las piezas de esa colección, tampoco es que fuesen a valer mucho.

Al final se decidió a poner un juego de tres monedas en venta, con un precio de salida de 1,99 euros. Eso ya era más de lo que él había pagado por las monedas y, si realmente su precio era mayor, habría gente interesada en ellas y el precio subiría. A los dos días se pone un francés en contacto con Enrique para decirle que si tenía más monedas de este tipo y al decir Enrique que tenía otras tres iguales, el francés le ofreció ocho euros por todas.

A Enrique ocho euros no le parecía mal, pero como no estaba seguro le dijo que mejor siguiese la subasta en eBay y en caso de que ese fracés fuera el ganador, se comprometía a venderle las otras tres monedas por el mismo precio que el final de la subasta. Enrique acertó. Cuál es su sorpresa cuando ve que el francés había ganado la subasta… ¡¡por 48 euros!! ¡¡12 veces más de lo que le había ofrecido!!

Enrique, muy gustoso, se puso de nuevo en contacto con el francés y le dijo que si quería las seis monedas tenía que pagar 96 euros más portes. Y entonces es cuando el francés tuvo la caradura de hacerse el tonto diciendo que él pensaba que esos 48 euros era el valor de las seis y que de haberlo sabido no hubiera pujado tanto. Enrique le dijo que si él no hubiera pujado, otro se lo hubiera llevado, así que si las quería que pagase 96 euros. Así que el francés intentó otra estrategia de timo, que es dar pena, diciendo que el quería hacer una colección para sus tres hijos y que no tenía mucho dinero porque su mujer no trabajaba. ¡Menuda jeta! Primero te intentan timar y luego te quieren dar pena para volver a timarte. Enrique no accedió, porque estaba claro que el francés no quería las piezas más que para revenderlas. Así pues, al final pagó 100 euros por ellas, incluyendo los portes.

El timo del codicioso (yo mismo lo he bautizado) es la versión numismática de los engaños que Paul Newman practicaba jugando al billar en The Hustler y en The colour of money. Además, al igual que en esta última película, el timo se puede hacer a gente experimentada, puesto que es condición humana que cuando te dejan ganar dinero fácilmente te crees más listo que el otro, y es entonces cuando subes la apuesta y bajas la guardia, permitiendo que te timen.

A Enrique le pasó una vez, y eso que ya había visto a varios amigos caer en la misma trampa. Resulta que un tipo le compró varias monedas por eBay, pagándoselas de inmediato y siendo muy amable. En un par de semanas, el tipo se volvió a poner en contacto con Enrique y le pidió otras cuantas monedas. Enrique le pidió por ellas 600 euros y el tipo sólo le regateó hasta 570, dejando un amplio margen de beneficio para el vendedor. Al poco tiempo Enrique vuelve a tener noticias de su amigo, quien resultó haber revendido todas las monedas que había comprado y, como tenía un cliente que quería más, le volvió a pedir monedas, esta vez por valor de 1000 euros.

Enrique estaba encantado con su nueva amistad ya que le estaba haciendo ganar mucho dinero en poco tiempo, y así es muy fácil hacerse amigos.

En otras dos semanas el tipo había vendido de nuevo todas las monedas y le pidió a Enrique un lote mayor, de 4000 euros. Con esa venta Enrique podía ganar mucho dinero, pero tenía que aceptar la condición de que, como el otro tipo era un currito y no tenía dinero en efectivo, le tenía que dejar las monedas para cobrarlas en cuanto hubieran sido vendidas. A Enrique no le hacía mucha gracia, pero aceptó debido a que ya le había hecho muchas compras y en todas había salido bien parado, era un tipo de fiar.

50

El final de la historia ya os lo podéis imaginar ¿verdad? Efectivamente: no volvió a saber nada de ese hombre ni vio los 4000 euros que le debía. Había sido timado por un supuesto colega al que ni siquiera había conocido en persona.

En frío a tomo el mundo que nos cuentan la historia nos parece evitente que eso iba a acabar en un timo. Sin embargo, más de uno y de dos experimentados coleccionistas han caído en la misma trampa, al igual que cae Paul Newman en la película de «The colour of money». Se ve que es parte de la condición humana creerse más listo que el de enfrente.

OTROS BLOGS INTERESANTES

RSS Numismática medieval

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

RSS Monedas del Bajo Imperio

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

RSS blogpolis

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

RSS Noticiero numismático

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.