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Ya se sabe que la América de los siglos XVII y XVIII era un jugosísimo botín repartido por las potencias europeas de la época. Fundamentalmente España y Portugal, aunque otros países también tenían su tajada. Allí decían que estaban para proclamar la palabra de Dios y no sé qué otras cosas más, pero al final lo que les importaba a los Europeos era el dinero, y por allí corría y bastante gracias a minas como la de Potosí. ¿Os parece si hacemos un pequeño repaso de las monedas de oro más comunes que circulaban por América en aquellos años? Vamos de las más pequeñas a las más grandes, y para eso me baso en el artículo “TheCoinage of Commerce”, publicado en enero de 2010 en la revista The Numismatist (al que añado de mi cosecha, como siempre).

Con permiso de las raras 480 reis de Portugal, la moneda más pequeña que rondaba por aquellos lares era española: los medios escudos. Con un peso de 1,69 gramos de oro y una pureza de 0,875 se trataba de una moneda que, aunque fuese valiosa, podía usarse para el comercio de menudeo. A mí particularmente es una moneda que me gusta mucho (tengo pendiente dedicarle una entrada) y si nos las solemos encontrar en calidades bajas es simplemente porque circulaban. Estos medios escudos equivalían a 8 reales de plata puesto que para la España de la época la relación oro/plata era 1:16.

La siguiente moneda de oro que se podía encontrar en los bolsillos de los adinerados (no nos vayamos a creer que cualquier jornalero veía una moneda de oro en su vida) era el escudo. La producción de escudos por parte de España no era muy grande si se compara con otros módulos, pero tenía la gracia de que casi coincidía en peso  con otra moneda que llevaba usándose en Europa desde el siglo XV y que se usaría hasta el siglo XX: el ducado. En efecto, un ducado pesaba 3,4909 gramos de oro, mientras que un escudo eran 3,38 gramos. En América no se acuñaron ducados, pero se produjeron a millones en muchas cecas de Europa central, desde Italia hasta Polonia pasando por Rumanía, Alemania, Austria… no es de extrañar que muchos comerciantes llevasen ducados a América. Igualmente, Portugal tenía una moneda de metrología semejante que acuñaba en Brasil: los 1600 reis, que pesaban exactamente lo mismo que los escudos españoles.

Pero las que solían circular más eran los dos escudos, llamados generalmente “doblón”. Tenían 6,77 gramos de peso y equivalían oficialmente a 4 monedas de 8 reales. Ahora bien, en norteamérica se solía considerar equivalentes a 3 dólares y medio, es decir, a 30 reales. Esto se debía a que el cambio oficioso por el norte entre el oro y la plata era de 15:1 en vez de 16:1.

Muy semejantes a los doblones españoles eran los Luis d’Or franceses, cuyo peso era de 6,75 gramos. Asimismo, Portugal acuñaba los 3200 reis con el mismo peso. Esta coincidencia no era fortuita, sino que conseguía que la moneda española, la portuguesa y la francesa pudiesen ser utilizadas de forma indistinta. Al fin y al cabo, era su contenido en oro lo único que importaba.

Luego estaban las monedas cuyo uso pretendido no era el comercio a pequeña o mediana escala, sino los pagos importantes como podrían ser las compras de terrenos, los pagos entre empresas o los pagos internacionales. Para ese tipo de cuestiones se acuñaban las medias onzas y, sobre todo, las mal llamadas “onzas”: los 8 escudos españoles. Digo mal llamadas porque una moneda de 8 escudos pesa 27,06 gramos de oro de 0.875 de pureza, mientras que una onza métrica tiene 28,35 gramos aproximadamente. Portugal también acuñó en las cecas de Brasil moneda con la misma métrica que España, siendo éstas de 12.800 reis, que solían llamarse “Joe” (más sobre el tema portugués).

Pero las más grandes de todas fueron las monedas de 20.000 reis que acuñó Portugal en la década de 1720 y que rápidamente ser revalorizaron a 24.000 reis porque su contenido en oro era el de 2 onzas españolas. Los españoles las cambiarían por 32 monedas de 8 reales y los ingleses, que comerciaban más con los Portugueses, por 30 monedas de 8 reales. Hay un ejemplar en el British Museum que reproduzco aquí abajo y que espero no tardar en ver (el resto de fotos están sacadas de la Wikipedia).

Eso sí, para moneda grande grande grande, una de 1 tonelada que nos ha mostrado Darío.

Como indiqué en la anterior entrada, iba a dedicar ésta a comentar la subasta extraordinaria de Aureo y Calicó “Hispania”, que se celebrará en Barcelona el próximo 26 de octubre. Antes de nada hay que aclarar que la entrada no pretende ser un análisis de los lotes, ni tampoco voy a dar pistas sobre mi opinión de por cuánto pujar sobre qué lote. Eso que cada uno se lo estudie en su casa.

La subasta Hispania está dedicada al Centenario de la Peseta, que es justamente lo que yo colecciono, así que podréis imaginar que  a mí me motiva especialmente. También hay que recordar que El Centenario de la Peseta es la colección más típica en España, vamos, donde hay mayor número de interesados, y como subastas como ésta no se ven todas las semanas seguro que la expectación es muy grande. Sin ir más lejos, Carlos ya ha comentado la subasta y al parecer le ha gustado mucho la pinta. También es de destacar que hace sólo dos años y medio Aureo subastó otra importantísima colección del Centenario, la Colección Laureano Figuerola (Aureo 2 de abril de 2008). Las comparaciones en este caso no son odiosas, sino necesarias para hacerse una idea de los lotes y de las estimaciones de los mismos.

En la introducción a la colección María Teresa Sisó dice lo siguiente:

No sólo figuran en ella (la colección Hispania) todas las monedas, incluso las más raras, y la mayoría de pruebas de acuñación relevantes para la historia numismática de estos ciento cuarenta años, sino que, salvo contadas excepciones, la conservación de cada una de las piezas está por encima del nivel de excelencia.

Creo que estas palabras resumen perfectamente la importancia de la colección. Efectivamente es la primera vez que veo en una sola subasta todas las monedas del Centenario, y eso no es tarea nada sencilla (evidentemente las baratas no están, no es cuestión de andar subastando pesetas de 1966). Pruebas de acuñación hay bastantes, pero faltan otras cuantas; igualmente podría haber habido más monedas locales de la Guerra Civil, aunque en ese periodo hay auténticas rarezas también.

En cuanto a temas concretos a destacar, si vamos al año 1869 se verán tres excelentes piezas que no se ven todos los días:

Esta primera pieza se trata de los 20 céntimos de 1869, que es una de las piezas de plata más cotizadas y que sale en EBC+ por un precio muy interesante. Sin ir más lejos se pueden comparar los 5.000 euros de salida de esta moneda con los 15.000 de la subasta que celebra Soler y Llach tres días antes (claro que el otro ejemplar está en FDC).

La segunda moneda a subrayar es este excelente duro de 1869 (habrá que dedicar una entrada a esta moneda también), que además de ser rara y muy buscada, es probablemente el mejor ejemplar conocido según la casa de subastas. Su precio de salida es muy razonable: 30.000 euros.

Otra pieza de este mismo año es la buscadísima moneda de 100 pesetas de 1870 en calidad sin circular. La rareza de esta moneda se puede ver sin más que decir que se acuñaron 12 ejemplares y 5 de ellos están en el museo de la FNMT en Madrid. Fue una de las joyas de la subasta Caballero de las Yndias, donde un ejemplar en calidad SC se remató en 240.000 euros, y la gran ausente en la colección Laureano Figuerola. El precio de salida esta vez es de 125.000 euros, lo cual es más que razonable, pero sólo apto para inversores con mucho capital.

Siguiendo con los oros, están las raras monedas de presentación de Amadeo I. Concretamente se tiene una de 100 pesetas y otra de 25 pesetas con 16 estrellas en canto. En este caso en la colección no se tiene la variante de 18 estrellas en canto, que sí aparecía en la subasta de Laureano Figuerola.

Otro oro también presente es la rarísima moneda de 25 pesetas de 1881 sin barba en calidad EBC+. Su precio de salida es de 75.000 euros. Un ejemplar en esa misma calidad (¿el mismo?) se subastó en la colección Laureano Figuerola y alcanzó los 77.000 euros.

Por parte de Alfonso XII y de Alfonso XIII hay muy buenas piezas en excelentes calidades y a unos precios de salida bastante buenos en general. Estoy seguro de que muchas de esas monedas subirán significativamente de precio. Aún así, no está de más pujar por lotes para ver si se despistan las manos fuertes y se puede cazar algo. Si bien es cierto que muchas de esas monedas no son “ocasiones únicas”, sí que es interesante estudiarse muchas de las monedas en SC y algunas de las pruebas. De entre las pruebas quisiera destacar la que está justo encima de este párrafo y las dos que están justo debajo. La primera de ellas se trata de una rarísima prueba de 2 céntimos de 1878, y yo pondría la mano en el fuego de que se trata del mismo ejemplar subastado en Laureano Figuerola, aunque en el catálogo de Aureo no se indica. Esa pieza se remató en 9.000 euros hace dos años y medio y ahora el precio de salida es de 8.000 euros.


En cuanto a estas otras dos pruebas, si las destaco es porque no las conocía. Se tratan de pruebas de 1 y 2 centavos de peso de Manila, año 1894. Su precio de salida es de 8.000 y 6.000 euros respectivamente, lo cual no parece demasiado teniendo en cuenta que sólo se conocen dos ejemplares de cada una. Por cierto, ¿sabéis dónde están los otros dos ejemplares? Pues esperando a ser subastados tres días antes que sus hermanos en la subasta de Soler y LLach, teniendo en ese caso un precio de salida de 12.000 y 9.000 euros respectivamente. ¡Eso sí que es casualidad!

Si seguimos el catálogo aparecen varias pruebas de la Segunda República (otras faltan) y una colección de monedas locales de la Guerra Civil. Justamente la parte de la Guerra Civil me parece la más floja (si es que hay algo flojo en esta subasta) porque faltan algunas, como por ejemplo las de Ametlla del Vallés, Falset o Ametlla de Merola. Aún así, hay auténticas rarezas, como las 1 y 2 pesetas de Euskadi en cobre que se muestran arriba o los 5 y 10 céntimos de La Pobla de Ciervoles, acuñados sobre una lata de galletas, que se muestran abajo.

Finalmente, hay una colección de Franco interesantísima. Una colección de pesetas, 2,5 pesetas, duros y 50 pesetas completa es más que digna de admirar. No falta ninguna, incluyendo los duros del 51 y del 52 (ya les dedicaremos una entrada), las 2,5 pesetas de 1944, las de 1946, la peseta de Benlliure (con un precio de salida mayor que la que se subasta en Soler y Llach)… lo que sí que faltan son algunas pruebas que sí aparecieron en la colección Laureano Figuerola. Eso sí, aparece la prueba del duro que se muestra abajo y que es la única pieza conocida.

Una vez hecho este repaso, voy a indicar, a modo de conclusiones el interés que pueden tener los diferentes tipos de aficionados con respecto a esta subasta:

Los coleccionistas e inversores de monedas muy raras y difíciles tienen una oportunidad que se presenta pocas veces. No sólo hay muchas monedas de extrema rareza sino que como hay mucha gente que colecciona este periodo, no será sencillo revenderlas en un futuro para sacar un beneficio.

Los coleccionistas más modestos pero que buscan tener algunas monedas serias que ronden entre 200 y 1.000 euros o así tienen también una oportunidad muy buena por la cantidad de ejemplares en calidad sin circular que aparecen. Yo me intentaré pegar dos o tres caprichos de estos.

Los coleccionistas que busquen piezas más baratas lo van a tener difícil porque no hay mucho. Pero algo hay, como los 25 céntimos que se muestran abajo, y si lo que se busca es tener en la colección una moneda que haya pertenecido a una colección importante, o tener una pieza de esta colección como simple recuerdo de la misma, pues hay algunos lotes muy baratos que pueden hacer las veces.

Los coleccionistas de errores tienen algún lote suelto, pero poca cosa.

Los coleccionistas de variantes tienen alguna cosilla, aunque claramente las variantes no es lo fuerte del catálogo. Hay pocas variantes y en calidades bastante normales.

Los estudiosos no van a encontrar ninguna aportación novedosa, puesto que no hay ninguna moneda inédita. Claro está que es una época muy trabajada como para aparecer monedas inéditas.

Todos tenemos la suerte de contar con un catálogo que va a suponer una referencia numismática más que interesante para los próximos años en cuanto a monedas de El Centenario y los precios de las mismas en alta calidad. Precios de verdad, no como los de los libros que se venden.

Un último apunte es que  Aureo ha cambiado el diseño de su Web. Ahora ya no deja unos ficheros comprimidos con todas las fotos de las subastas en formato .jpg para que las podamos descargar fácilmente. A mí me venían estupendamente como fuente de fotos para el blog. No pasa nada, me he preparado un pequeño programita que me sirve para descargar fotos de subastas numismáticas, no sólo de Aureo sino de otras casa de subasta más, así que seguiremos teniendo fotos en el blog.

Ya sabemos todos que en las monedas es típico poner el careto de quien mande y como los que mandaban tradicionalmente han sido los hombres, por eso de la sucesión al trono del primogénito y todas esas historias. No obstante, ha habido en España algunos casos en los que han aparecido mujeres en las monedas circulantes. En total a mí me constan cuatro mujeres en las monedas españolas (sólo cuento las circulantes, no las conmemorativas ni las medallas), que paso a relatar ahora empezando por la más actual y acabando por la más distante en el tiempo.

Doña Sofía

Pues sí, la última mujer que se ha visto en el circulante español es la Reina Sofía, por todos conocida. La foto que he puesto arriba me ha parecido curiosa y más bonitas que las típicas que aparecen en todas partes; está sacada del ABC. No me detengo en su biografía porque los datos básicos se los sabe todo el mundo.

La reina de todos los españoles apareció exclusivamente en las monedas de 500 pesetas entre el año 1987 y el 2001, viéndose su rostro detrás del de su marido Juan Carlos. Ya se comentó que la primera emisión de 500 pesetas celebró las bodas de plata de la pareja y ya no se modificó el diseño de la monedas de 500 hasta que desaparecieron.

Isabel II

Isabel II es la reina española por excelencia en lo que a la numismática se refiere. Pero no sólo dejó grandes pasajes numismáticos, sino que su vida privada y su gobierno fue muy tormentoso. Subió al trono con sólo tres años de edad bajo la regencia de su madre María Cristina y su reinado fue difícil: tuvo que hacer frente a dos Guerras Carlistas y tuvo que salir a regañadientes del Antiguo Régimen haciendo que España tuviera una timidísima industrialización. Al final, acabó exiliada. Decía mi profesor de historia que Isabel II era más liberal en la cama que en el trono, pero eso ya es otra cosa. Los pintores siempre idealizaron la imagen de Isabel II, pero ya se ve en la foto (sacada de Wikipedia) que era una mujer bastante fea.

El legado numismático de Isabel II es riquísimo, es algo que sabe cualquier aficionado. También es bastante complejo porque hubo varios cambios en el sistema monetario de la época, ya se hablará de esto algún día. En cualquier caso, Isabel II acuñó auténticas preciosidades, tanto de oro como de plata o cobre, y lo hizo en muchas cecas, habiendo además pruebas. Todo ello hace que su legado numismático sea muy amplio, hasta el punto que Aureo ha dedicado en los últimos años dos subastas a este periodo, provenientes de sendas colecciones privadas: la colección Béquer en 2000 y la O’Donell en 2003. Aquí dejo cuatro monedas suyas preciosas: 8 maravedís, 1 real, 10 céntimos de escudo y una prueba de 10 reales; todas ellas se subastarán en Aureo el 1 de julio.

Isabel I

Si nos vamos a la antepenúltima mujer que aparece en la numismática española tenemos que dejar de hablar de España y hablar más bien de Reina de Castilla, La Reina Católica por todos conocida.  En su reinado tampoco quiero entrar porque es muy complejo y, en mi opinión, está idolatrado por mucha gente, por lo que es difícil ser objetivo en poco espacio. Lo que sí que es cierto es que mucha gente considera a los Reyes Católicos como el principio de la monarquía española propiamente dicha y se les considera los reyes que consiguieron unificar los territorios que forman hoy en día España bajo un mismo mando (yo mantengo serias dudas en ambos puntos).

Al igual que pasaría 500 años después con la Reina Sofía, en todas las monedas que aparece está junto a su marido Fernando II de Aragón, eso sí, aparece a un lado y no detrás. El legado de ambos es interesantísimo y muy cotizado no sólo por coleccionistas españoles sino también de otros países. Es curioso que además de acuñar muchas monedas con sus retratos (los excelentes son preciosos) acuñaron muchos reales con los símbolos de ambos: el yugo y las flechas. Abajo se muestra un doble excelente que se subasta en Aureo el 1 de julio.

Urraca I

La primera mujer en aparecer en el circulante de España es para nota. ¿Alguno lo había adivinado? Y es que nos remontamos ni más ni menos que a 1108 cuando Alfonso VI el Bravo, rey  de León pierde a su único hijo varón en la batalla de Uclés, proponiendo a los nobles un hecho insólito: que fuese su hija, una mujer, quien heredase el trono. Los nobles accedieron pero le obligaron a casarse, haciéndolo con Alfonso el Batallador rey de Aragón y evitar así una guerra civil en Castilla y en León. No obstante, su reinado fue bastante turbulento, como la mayoría de los reinados medievales y no se pudo librar de una guerra civil. En total reinó desde 1109 hasta 1126 y se vinculó bastante a Palencia, hecho por el que tengo especial cariño a Doña Urraca.

En cuanto a su legado numismático, pues poquita cosa nos ha llegado y son piezas raras. Aquí dejo un par de dineros sacados de aquí donde se representa su rostro, el primero de frente y el segundo mirando hacia la izquierda; ya se sabe que el estilo románico no busca el retrato realista.

La entrada de hoy me la sugirió Bernardo, un coleccionista amigo mío con el que ya he hecho varios tratos, cuando empezaba el blog. Un día por otro la he ido postponiendo, pero en cualquier caso, dedicada queda.

Ya se ha comentado en el blog que durante los 70 y los 80 España necesitó una gran cantidad de moneda y pidió que la acuñasen en Alemania, Chile o Londres. Todas esas acuñaciones mostraban la M coronada de Madrid, indicando la marca de ceca madrileña. De esta forma, en principio no se podrían distinguir las monedas acuñadas dentro o fuera de España. No obstante, después se detectaron las famosas pesetas chilenas o la variante globo cricífero en los duros.

La entrada de hoy muestra otras monedas en las que hay una diferencia en la propia marca de la ceca, que permite distinguir las que se acuñaron en Alemania de las que se acuñaron en España. Se trata de las simpáticas monedas de 10 pesetas de 1983, 1984 y 1985. Monedas muy corrientes, como la que se muestra en la imagen inferior. Fuente.

Todas las monedas de 10 pesetas tienen la marca de ceca de Madrid, es decir, la M coronada. No obstante, hay una pequeña variación en la corona de la M que depende de si la moneda fue acuñada en Madrid o no. La cuestión está en fijarse en los picos laterales de la corona, si fue acuñada en Madrid serán redondeados, como la imagen inferior.

En cambio, si las monedas fueron acuñadas en Alemania, los picos son más pintuagudos. Semejante a como se muestra abajo. Por cierto, estas dos imágenes las publicó el usuario del foro imperio numismático kukuye en este hilo (gracias por ellas).

En el caso de las monedas de 1983 y de 1984, son muy comunes ambas variantes, pero no así las acuñadas en 1985, en la que es muy común la variante española (picos redondeados) y rara la alemana. Son monedas que no he visto nunca en una subasta pública, por lo que no quiero me atrevo a dar un precio de referencia. No obstante, adelanto que cualquier comerciante o coleccionista de variantes estará encantado de dar una propinilla si le lleváis una sin circular.

Finalmente, quisiera apuntar que estas piezas fueron las primeras monedas de 10 pesetas que emitió España para su circulación en el siglo XX. Hay que remontarse hasta 1879 para ver la anterior fecha de emisión de las monedas de 10 pesetas. Esas se acuñaron en oro y son tan bonitas como la que se muestra abajo, rematada en 2700 euros en la subasta de Aureo de 11 de marzo de 2010.

P.D.: me voy de vacaciones unos días, por lo que el blog estará “abandonado” 10 días o así.

Hay entradas que son más bien descriptivas o enumerativas y otras, como ésta, en las que toca mojarse dando mi opinión. Supongo que haya gente que discrepe conmigo y otros que me den la razón, a todos ellos les invito a escribir comentarios y enriquecer de esa forma la entrada.

La cuestión es que en España hay varias casas de subastas dedicadas a la numismática, otras numismáticas que de vez en cuando organizan subastas y otras salas que, si bien no están especializadas en monedas, hay veces que subastan algunas. Yo creo que los coleccionistas de monedas deben estar al tanto a lo que pasa en esas salas, tanto si se pueden permitir adquirir monedas como si no. Ya se ha dicho muchas veces que las subastas son las mejores fuentes para tasar monedas y también para aprender a valorarlas. Así pues, aquí indico qué subastas sigo yo y mi opinión sobre cada una de ellas; para más información sobre cada subasta concreta de muchas de estas casas nunca dejaré de recomendar el blog de Rafael.

AUREO & CALICO

Una gran casa de subastas con más de 20 años de experiencia. Ya ha salido muchas veces en el blog y ha quedado patente que es muy seria y que en ella se ofrecen piezas de gran calidad. Los precios de salida son razonables, aunque las gangas son muy raras, y su forma de tasar muy buena. Para mí es la casa de subastas por excelencia en España (<a href=”http://www.numisfera.com/resumen-de-subastas-ii-semestre-de-2009/”>no soy el único que opina lo mismo</a>) y no creo que sea casualidad que haya sido Aureo & Calico quienes organizasen la subasta de Caballero de las Yndias.

MARTI HERVERA Y SOLER Y LLACH

Marti Hervera es una numismática barcelonesa que de vez en cuando organiza subastas numismáticas, y últimamente lo hace junto con Soler y Llach, una casa de subastas que lleva 20 años operando. No sé por qué lo hacen juntos, y la verdad es que tampoco me importa demasiado. La cuestión es que son una casa de subastas muy seria que organiza unas cinco subastas al año. La forma de valorar también es muy correcta, de hecho, junto con Aureo & Calico, son las subastas que tengo como referencia para valorar monedas. Los precios de salida suelen tirar a ser altos, por lo que muchas veces venden pocos lotes. Aún así, siempre se encuentran monedas buenas con precios interesantes. Por supuesto, en el blog se ha hablado bastante de ellos.

CAYÓN NUMISMÁTICA

Cayón es una sala de subastas numismáticas internacional afincada en Madrid. No organiza muchas subastas al año, apenas un par de ellas, pero son subastas espectaculares. Su forma de valorar las monedas es muy muy exigente, hasta el punto de que lo que para ellos es un MBC para el resto del mundo sería un EBC/EBC-. Los precios de salida son, generalmente, muy bajos (teniendo en cuenta la calidad real de las piezas), pero es raro cazar chollos porque allí puja mucha gente y las piezas suben rápidamente de precio. Lo malo de es que muchas veces se centra en piezas extranjeras y no tiene demasiadas monedas españolas; sin ir más lejos, la próxima subasta se centra en monedas alemanas y austriacas.

JESÚS VICO

Jesús Vico es una numismática madrileña que organiza un par de subastas al año. No suelen tener piezas espectaculares, aunque siempre hay cositas cuyos remates sorprenden. Los precios de salida suelen tirar a bajos, pero las tasaciones pecan, en mi opinión, de ser un poco alegres. No es que engañen a quienes pujan, pero hay veces que consideran la pieza en mejor estado de lo que yo lo hubiera hecho. Por otra parte, la interfaz de pujas en su web me parece horriblemente mal diseñada, y eso no es un detalle menor.

JOSÉ A. HERRERO

José A. Herrero es una numismática que organiza alrededor de tres subastas pequeñitas al año. Prestan bastante atención a variantes y errores, aunque las piezas raras escasean, pero siempre hay cosas interesantes, aunque los precios de salida no suelen ser bajos. Para pujar de forma telemática hay que mandarle un mail al contacto de su web con la relación de monedas y pujas, así como tus datos personales. Éste me parece un mecanismo muy poco cómodo y poco serio, aunque entiendo que quizá no le compense que le diseñen una web como Dios manda.

NUMISMÁTICA LAVIN

Se trata de una numismática de Bilbao que organiza de vez en cuando subastas. Yo nunca he pujado en ella ni pienso hacerlo viendo la poca seriedad que se gastan: mandan un librillo con una relación de “piezas – tasación – precio de salida” sin mostrar una simple foto. Los precios puestos parecen auténticos chollos, pero si tienes la desgracia de ganar alguna moneda te das cuenta que la valoración es más que alegre, y que una pieza que consideran EBC malamente llegaría a MBC/MBC+.

NUMISMÁTICA PLIEGO


Poco puedo decir de esta pequeña sala de subastas afincada en Sevilla, puesto que ni he pujado nunca en sus subastas ni tampoco conozco personalmente a nadie que lo haya hecho. Por lo que parece, hace pocas subastas y en ellas no hay piezas de muy alta calidad, aunque en la última los precios de salida eran más que interesantes (no conozco los remates porque no los publica en su web, un detalle muy feo). Más información al respecto aquí.

SUBASTAS DURÁN

Subastas Durán es una casa de subastas madrileña especializada en arte, joyas y documentos antiguos. Sin embargo, de vez en cuando incluyen monedas, generalmente de oro y vendidas “al peso”. Es decir, que pueden incluir lotes con una descripción tal como “13 monedas de 25 pesetas de Alfonso XII”, sin especificar más. Quizá no sea la mejor forma de obtener grandes piezas, pero se pueden cazar por poco más de lo que valga el material con el que están hechas.

MONTES DE PIEDAD

Aquí no voy a especificar ninguno concreto, todos conocemos bancos y cajas que tienen su monte de piedad donde la gente empeña joyas y demás. Últimamente la gente está empeñando mucho, por lo que se están sucediendo multitud de subastas de este estilo, en muchas de las cuales puede pujarse por la web. Lo que más abunda son joyas, pero de vez en cuando se ven monedas de oro, tanto engarzadas y convertidas en anillos o pulseras, como sueltas. No se especifica ni la calidad, ni se garantiza que sean auténticas, pero muchas veces nos podemos hacer con ellas por el precio de su oro, o incluso por un poco menos.

EBAY

De eBay ya se ha hablado en el blog y se seguirá hablando. Por ahora no me meto con la cuestión porque qué, cómo y cuándo comprar ahí es un tema complejo que habrá que tratar con calma.

Esta bitácora ya ha encontrado un hueco para enumerar todas las variantes de monedas de oro, de plata (más los duros) y de cobre, pero no ha citado en ningún momento a las piezas de Manila ni a las de las Guerras Carlistas. ¡Qué despropósito!. Son monedas que yo no colecciono, pero no por ello hay que despreciarlas. Así pues, aquí van estas monedas, que las teníamos pendientes.

CARLOS VII

5 céntimos

1875 Prueba en plomo
1875 Prueba de doble grosor en metal blanco. Reverso girado
1875 reverso coincidente

10 céntimos

1875 Prueba en bronce dorado
1875 reverso coincidente

50 céntimos

1876 Prueba en calamina
1876 Prueba en plomo

5 Pesetas

1874 canto liso
1874 canto estriado
(1874) Prueba de anverso en cobre con escudo de Cataluña
1874 Prueba en bronce con doble grosor
1874 Prueba en plomo con doble grosor
1874 Prueba en cobre
1874 acuñada en plata
1874 plata doble grosor
1875 acuñada en plata
1875 acuñada en cobre
1885

MANILA

2 centavos

1894

10 centavos

1883/2

20 centavos

1881/0
1882/1
1883 primer 8 sobre otro 8
1883 gráfila de púas

50 centavos

1880 Prueba en latón
1882/0
1882/1
1885/3

REVOLUCIÓN CANTONAL

5 pesetas

1873 reverso coincidente. 80 perlas en anverso y 85 en reverso
1873 reverso no coincidente. 80 perlas en anverso y 85 en reverso
1873 reverso no coincidente. 86 perlas en anverso y 90 en reverso
1873 reverso no coincidente. 89 perlas en anverso y 87 en reverso
1873 reverso no coincidente. 93 perlas en anverso y 93 en reverso
1873 reverso no coincidente. 100 perlas en anverso y 85 en reverso.
1873 reverso no coincidente. 100 perlas en anverso y 95 en reverso.
1873 reverso no coincidente. 100 perlas en anverso y 95 en reverso. Acuñada en cobre

10 reales

1873

2 pesetas

1873 acuñada en Bruselas

UNIÓ CATALANISTA

100 pesetas

1900 Prueba en plata
1900 Prueba en plata dorada

Como siempre, hay que tener en cuenta que no se incluyen las piezas más normales, las que podéis consultar en cualquier catálogo. Con esto pongo fin, ahora sí, a las variantes de las monedas del Centenario. Luego habrá que ir comentando errores y variantes de otras épocas, pero bueno, con calma.

Ya se han dedicado dos entradas en esta bitácora a las variantes de las monedas del Cenetario de plata: una para monedas de duro y otra para el resto de las monedas de plata. Hoy nos dedicamos a las monedas de oro, las cuales son menos pero más bellas si cabe. Seguramente la mayoría de las monedas de la lista están fuera del alcance de la inmensa mayoría de los lectores, pero nunca está de más conocer su existencia y su precio por si acaso tenemos la oportunidad de cazar un chollo.

Como otras veces, no se incluyen en la lista las monedas más normales que se pueden encontrar en cualquier catálogo.

10 PESETAS

1878 EMM/DEM (18-78)

20 PESETAS

1887 – MPM (18-87)
1889/8 – MPM (18-89)
1904 – SMV (19-04)

25 PESETAS

1871 – SDM (18-71) leyenda en el canto “Justicia y Libertad”
1871 – SDM (18-71) estrellas en el canto
1877 – DEM (18-76)
1878 – EMM (78-18)
1880/78 – MSM (18-80)
1880/78 – MSM (18-81)
1880/78 – MSM (18-80)
1880/1 – MSM (18-81/0)
1881 – MSM (18-81) sin barba
1881/0 – MSM (18-81)
1882/1 – MSM (18-81)
1882/1 – MSM (18-82)
1883/2 – MSM (18-83)
1884 – MSM/DEM (18-84)
1885 – MSM (18-85)
1885 – MSM (18-86). La de la foto, sacada de la subasta de Marti Hervera y           Soler y Llach del 8 de noviembre de 2009.

100 PESETAS

1870 – SDM (18-70)
1870 prueba de anverso en bronce
1870 prueba de reverso en bronce
1871 – SDM (18-71) oro rojo
1871 – SDM (18-71) oro amarillo
1897 – SGV (18-97) M del ensayador invertida B.W.
1897 – SGV (18-97) Pabellón de la oreja rayado

La verdad es que la entrada de hoy es para “coleccionistas avanzados”, porque casi nadie puede tener una colección de semejante calibre. Ya sólo nos quedan las de cobre, que se presentarán próximamente.

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