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Desde el principio de este blog ha estado claro que el blog se dedicaba fundamentalmente a la numismática española, básicamente porque es lo poco que yo medianamente controlo. Aún así, ha habido alguna entrada que he dedicado a la numismática clásica (por ejemplo ésta) puesto que aunque me considero un ignorante del tema, tengo absolutamente idealizados a los griegos en cuanto a su capacidad filosófica y artística y muchas veces me encanta admirar admirar una obra clásica, ya sea una moneda, una escultura o un texto literario. Además, este blog me sirve a mí como excusa para aprender y me siento totalmente abierto a la posibilidad de ilustrarme en lo que a numismática clásica se refiere.

Así pues, hace un mes me puse manos a la obra y di el primer paso para que algún día pueda yo también coleccionar monedas clásicas: me compré unos libros y para ello seguí el método que propuse hace un tiempo. Estuve echando un vistazo a lo que hay en el mercado, pregunté en unos foros y finalmente adquirí dos libros: “Greek coins and their values” (dos volúmenes) y “Roman coins and their values“, ambos de David R. Sear. Los tres tomos nuevos me costaron 103 euros y hoy por hoy los considero una magnífica compra para introducirse en el coleccionismo de moneda antigua. De hecho, Darío los considera dos de los 10 libros que todo coleccionista de moneda antigua debería tener.

Además de recomendar en general su compra y su lectura, voy a comentar algunas de sus características:

Están en inglés, y eso puede echar para atrás a muchos coleccionistas. Ante eso no hay solución: la numismática clásica se mueve en el mercado internacional, la mayoría de los catálogos y manuales se editan en inglés (y sólo en inglés) y si se quiere seguir la actualidad de este coleccionismo tocará estudiar subastas y leer revistas internacionales… poco podemos hacer si no estamos dispuestos a manejarnos en inglés.

Son manules, lo que significa que no pretenden dar una descripción detallada de cada pieza sino una visión general del campo. Por eso no son libros de referencias en subastas, que son los que Carlos recomienda que habría que tener como referencia. Efectivamente, estos libros no deberían ser una referencia para expertos, sino una forma de introducirse en el campo. Igualmente, si se quiere conocer con detalle ciertas características de una moneda, quizá tampoco sean éstos la mejor bibliografía a consultar.

Son baratos, y eso es indiscutible si se compara con cualquier otra obra seria de la numismática clásica. Tener todos los tomos del “Roman Imperial Coins” puede salir por 1500 euros perfectamente, el catálogo de Crawford ronda los 400 euros según Darío… 100 euros no es nada, y al que le parezca mucho que se vaya olvidando de la numismática clásica.

Son clásicos lo que hace que todo el mundo los conozca y que hayan vendido cientos de miles de ejemplares (por eso son tan baratos).

– Los precios que tienen son (supuestamente) del año 1985 y están en libras. En otras palabras: cualquier parecido de los precios con la realidad es pura coincidencia. Esto no es ningún problema, ya se ha comentado, y Carlos parece coincidir conmigo, que las estimaciones de precios se hacen con los remates de subastas, no con los precios de catálogo.

No deberían ser los únicos libros sobre numismática clásica con los que se cuenta. Si bien son baratos, manejables y puede servir como una guía inicial, a la hora de estudiar una moneda concreta se debería contar con catálogos de subastas y otras obras mucho más extensas. Nadie dice que todos esos libros haya que tenerlos en papel, también se pueden tener en formato electrónico, que es más barato, más cómodo y ocupa menos espacio.

– Ambos libros cuentan con una introducción a la numismática griega y romana respectivamente. En esa introducción se tienen en cuenta las cuestiones meramente históricas como los aspectos relacionados exclusivamente con el coleccionismo.

Aparte de estas cuestiones quisiera resaltar alguna característica concreta de cada uno.

El catálogo de “Roman Coins and their values” es una  versión en un tomo de una serie de tres libros que ya son de por sí bastante resumidos. Se trata de un libro que intenta resumir en un solo volumen manejable toda la numismática romana ¡¡¡y lo consigue!!! Lo más increíble es que en ese libro aparecen la grandísima mayoría de las piezas que se subastan a precios relativamente asequibles o que nos puedan ofrecer a los coleccionistas de a pie.

El de “Greek coins and their values” está dividido en dos tomos, uno dedicado a las cecas europeas y otro, más extenso, dedicado a las cecas asiáticas y africanas. Se trata de una introducción más extensa que el de la moneda romana y donde nos encontramos todas las cecas y casi todos los tipos de piezas griegas.  Todo el mundo dice que se trata de la mejor obra de Sear, y eso no es poco.

En global, por ahora los considero una magnífica compra, aunque todavía pasarán años hasta que empiece a comprar monedas clásicas, si es que alguna vez las compro. Mi plan pasa por utilizar estos libros como una introducción general, para adquirir cierta culturilla e ir siguiendo subastas y noticias. Seguro que si lo hago de forma natural iré seleccionando las monedas que más me llamen la atención (por ahora tetradragmas y sestercios imperiales) y quizá llegue el día en el que me las pueda permitir. Pero antes de empezar a soltar pelas en una colección faltan por echar muchas horas de estudio.

En la entrada de hoy me limitaré a dar mi opinión sobre un libro que acabo de terminar de leer: “La moneda de oro en los reinos de Castilla y León. Siglos XII – XV”, de Manuel Mozo Monroy y Manuel Retuerce Velasco y publicado por la NRT – Asociación Española de Arqueología Medieval.

Me enteré de la publicación de este libro gracias al foro de Imperio Numismático y como me encanta la moneda medieval castellana no pude resistirme a ponerme en contacto con uno de los autores del texto para que me enviase un ejemplar. Su lectura me ha resultado muy entretenida y al leerlo he aprendido mucho no sólo de la preciosa numismática  castellana sino de la historia medieval de Castilla y de León.

Según se indica en su prólogo, el libro nace del estudio hecho por los autores para la catalogación de las monedas medievales castellanas que  formaron la colección Caballero de las Yndias. Este análisis se completó con un profundo estudio bibliográfico del resto de piezas de oro castellanas y leonesas que no formaban parte de esa colección y se consiguió así publicar, por primera vez, un estudio monográfico de todas las monedas de oro castellanas y leonesas anteriores a los Reyes Católicos conocidas hoy día.

Desde mi punto de vista la completitud del estudio es su mejor característica junto con la seriedad investigadora que queda patente en la redacción del texto: las citas bibliográficas son muy frecuentes y en los casos en los que no se puede asegurar la existencia de alguna pieza (que pudo haber sido acuñada pero no hay constancia de que haya llegado a nuestros días), se dice claramente y se explican los documentos que citan a la moneda; igualmente se explican algunos debates históricos en relación con algunas de las piezas. Todo esto es una clara muestra de seriedad y de profesionalidad a la hora de realizar la investigación y de redactar el texto.

La mayor falta del libro la admiten los propios autores en el prólogo: por diversos motivos no han podido acceder a muchas de las piezas que se describen, por lo que muchas de las fotos son muy antiguas (algunas provenientes de la colección de Vidal-Quadras) y de mala calidad, mientras que otras (casi todas provenientes de la colección de Caballero de las Yndias) tienen muy buena calidad. Los motivos por los que los autores no han podido acceder a las monedas son variados y ajenos a ellos: en algunos casos directamente no es conocido el actual paradero de la moneda (muchas de las piezas descritas son únicas); en otros casos los autores no han encontrado fondos para poder desplazarse hasta el lugar donde se encuentran ciertas monedas; finalmente, hay casos en los que por motivos burocráticos ciertos museos no han permitido fotografiar las monedas de sus colecciones.

Es de destacar que cada moneda se describe perfectamente y se enmarca en su contexto político y económico, teniendo el lector una visión clara sobre las características de la emisión. Además, lo que a mí más me gusta, es que se hace un comentario artístico de cada  moneda y se explica su simbología; ya sabéis que yo considero que las monedas son pequeñas obras de arte. También es curioso que una de las monedas que aparecen como única y en paradero desconocido sea subastada hoy mismo en Madrid por Marti Hervera y Soler y Llach, se trata de la Dobla de la banda de Enrique IV que se muestra abajo.

El único punto en el que yo tiraría de las orejas a los autores es en la aparición de una “tabla de tasación” al final del libro, en el que se dan supuestos precios a las monedas que aparecen en el estudio. Esa tabla, desde mi punto de vista, es una tontería por tres motivos: se da un precio sin indicar para qué calidad se considera; el precio de unas piezas tan raras es muy volátil; muchos de los precios parecen tomados al azar y no se indica en ningún momento en qué se basan para calcularlo. Como ejemplo la dobla anterior se estima en 70.000 euros, y hoy sale a subasta por 15.000; el Gran Enrique de a 50 enriques se estima en 600.000 euros, es decir, un 20% más cara que la moneda española más cara jamás subastada, además que es absurdo tasar una moneda que se encuentra en un museo y previsiblemente no se venda en los próximos siglos. ¿Qué precio tienen las Meninas?

En global creo que es una referencia estupenda y más que recomendada para cualquier aficionado a la numismática medieval o a la historia medieval castellana en general. Podéis echar un vistazo a otras publicaciones de sus autores. De Manuel Mozo Monroy encontraréis algo aquí y aquí,  mientras que de Manuel Retuerce Velasco podéis encontrar algunos escritos aquí. Si queréis comprar este libro en cuestión podéis hacerlo a través de esta web o directamente contactando con Manuel Retuerce Velasco en el correo NRT.SCterra.es

Cuesta 24 euritos… no hay que pensárselo mucho; eso sí, que conste que yo no me llevo comisión.

 

EDITO (24 – X – 2010 ) :

Se ha puesto en contacto conmigo Manuel Mozo Monroy para agradecerme la entrada y para comentarme un par de cosas. Entre otras me ha dicho que la dobla de la banda de Enrique IV que se subastó ayer en Martí Hervera no es el ejemplar que ellos citan en el libro. Es decir, que si hace dos meses había un ejemplar conocido de esa dobla hoy existen dos.

El otro día estuve eschando el podcast The Coin Show, el cual es muy recomendable aunque se centre en la numismática americana. Eso sí, está en inglés y aunque se entiende perfectamente, no deja de ser un idioma extranjero. El caso es que en su primer episodio hablan de la importancia de comprar libros sobre numismática, considerando las inversiones en bibliografía como las mejores que se pueden hacer en este mundillo.

En el blog ya hemos hablado varias veces de bibliografía, recordando el famoso dicho de “Compra el libro antes que la moneda“. El problema es cómo saber qué libro comprar. Como dicen en The Coin Show, “cualquier libro es mejor que ningún libro”, pero está claro que  unos libros son mejores que otros.

De entrada hay que tener una cosa muy clara sobre los libros: NO son guías de precio. Esto es un error en el que caen muchos principiantes, aunque en el blog ya se ha comentado que los catálogos no pueden ser buenas guías de precios; en blogpolis Carlos parece opinar de igual manera. Un aficionado con más experiencia numismática utiliza los catálogos de subastas como guía de precios y los libros los deja como una referencia a la que consultar para cuestiones históricas, para resolver ciertas dudas relacionadas con las características de una moneda o para tener en alguna parte resumidas las características de cierta serie de piezas. Por lo tanto, no es tan importante que un libro tenga precios o no, porque esos precios no son fiables y porque se deberá seguir consultando cuando los precios estén totalmente desfasados.

Una recomendación de Carlos a la hora de seleccionar un libro es coger aquél que utilicen las subastas importantes para identificar sus piezas. La recomendación me parece excelente, porque es una manera de estar seguro de que la publicación es buena, ya que de ella se están fiando la gente que más entiende de numismática. Sólo hay que coger un catálogo de subastas (o mejor varios y de varios países), ir a la sección de bibliografía consultada y ver qué publicaciones utilizan.

Lo malo de estas publicaciones suelen ser muy completas, extensas y pensadas para gente muy avanzada, por lo que muchas veces no son la mejor opción para principiantes o para gente que se inicia en un periodo determinado. Por ejemplo, dentro de la gran cantidad de bibliografía sobre moneda romana (y más que no está citada en esta web) unos de los mejores libros son “Roman Imperial Coins“, un completo catálogo de monedas romanas imperiales de ni más ni menos que diez volúmenes que no son precisamente baratos. Eso echa para atrás a casi todos los que nos aproximamos por primera vez a la numismática antigua, por mucho que lo usen las casas de subastas.

Para estos casos lo mejor es comprar un manual (handbook) que incluya una introducción histórica, las principales series y las cecas más relevantes. Quizá no aparezcan las monedas más raras, pero tampoco íbamos a comprarlas. Si te dedicas a hacer una colección muy extraña, pues entonces quizá no haya un manual pensado para ti, pero si se trata de algo que coleccione mucha más gente (que es lo normal) pues seguramente encuentre uno. Lo malo es que los hay muy malos, por lo que es mejor consultar a otros coleccionistas (en foros como Imperio Numismático o Identificación Numismática) o a profesionales sobre cuál adquirir. Yo, como norma general, aconsejo comprar un manual que lleve ya varias ediciones; ese suele ser un buen síntoma de calidad.

Por último, un apunte que hacen en The Coin Show es que el e-book cambiará radicalmente la forma de distribuir y almacenar bibliografía numismática. Yo mismo tengo un montón de catálogos de subastas en casa que me sería mucho más cómodo tener en una diminuta tarjeta para leer en un e-book. Igualmente, editar y distribuir un libro es un tema muy costoso que se verá radicalmente disminuido cuando los e-book sean omnipresentes. Tendrá sentido editar un libro dirigido a un público muy pequeño y que ese libro esté disponible durante décadas a un precio asequible. Más sobre las TIC en numismática aquí y aquí.

Las imágenes están obtenidas de Amazon y de Aureo.

Hace tiempo que tenía ganas de escribir una entrada dedicada a la necesidad de tener una buena bibliografía, y de tanto esperar Carlos se me ha adelantado con una muy buena reflexión en su blog. En cualquier caso, haré yo la mía propia, aunque recomiendo encarecidamente leer con calma la entrada de Carlos.

Hay un dicho entre los numismáticos anglosajones que dice “buy the book before the coin” (compra el libro antes que la moneda). Este dicho, que casi se considera un axioma, aparece desde en libro “Coin collecting for dummies”, hasta foros más especializados y webs varias sobre numismática. Yo no lo consideré explícitamente como uno de los consejillos para principiantes porque creo que quedó bastante explícito que hay que conocer bien las monedas antes de comprarlas. En efecto, ese es el consejo que hay detrás del axioma.

Una de las diferencias fundamentales y evidentes entre un buen aficionado a la numismática y un principiante, es que el buen coleccionista conoce bien las monedas que compra: conoce sus fechas, sus cecas, los ensayadores, los detalles en los que hay que fijarse, el precio de mercado y cuánto debe pagar por ellas. Todo eso no se aprende en una tarde, y supone mucho tiempo de estudio de las piezas que se coleccionan. Los libros y manuales especializados pueden ser baratillos o pueden costar una pasta significativa, todo depende del tipo de colección que se haga. Así, el que simplemente coleccione euros no se tendrá que gastar mucho en catálogos, pero el que coleccione moneda medieval japonesa puede pasarse media vida consultando bibliografía. En general, cuanto más rara sea la colección que se haga, más difícil se hará encontrar bibliografía y más difícil será ordenar ésta. ¡¡Pero muchas veces es esa investigación la gracia de la colección!!

Encontrar datos sobre monedas raras puede suponer pasarse horas delante del ordenador, además de dominar un poquillo el inglés u otros idiomas. También suele ser complicado encontrar buenos compendios de monedas, puesto que como el público suele ser muy restringido la tirada suele ser pequeña y es raro que se re-editen. De hecho, las casas de subastas suelen subastar también catálogos que muchas veces alcanzan varios cientos de euros de precio. Esto supongo que a medio plazo mejore, una vez que se generalice el libro electrónico, el cual es muchísimo más barato de publicar puesto que no se necesita generar ni distribuir un soporte físico.

En cualquier caso, lo que debe quedar claro es que el tiempo y el dinero invertido en estudiar y comprar bibliografía no es tirado, puesto que ese conocimiento es necesario tanto para coleccionar como para invertir en numismática. Y creo que a un numismático nada le puede llenar más el orgullo que publicar su propio catálogo de monedas, fruto de décadas de investigación numismática por su cuenta.

Para ilustrar la entrada dejo unas cuentas monedas africanas, que todavía no había puesto ninguna. Se subastaron el día 27 de febrero de 2010 en Cayón. Se trata, por orden: 5 tallero 1891 (Eritrea), Piastre 1327 (Egipto), 1/8 birr. 1887 (Etiopía) y 500 dalasis 1977 (Gambia).

He comenzado a escribir una nueva sección llamada “literatura“, en la que no pretendo hablar sobre arte, sino sobre el conjunto de obras que versan sobre la numismática. Para ello he hecho un par de nuevas páginas: en la primera recojo literatura on-line (accesible mediante una URL), mientras que en la segunda recojo literatura off-line (no accesible mediante una URL). Cuando se traten de libros en papel pero que han sido escenados y se encuentran en una web irán en literatura off-line, aunque pondré la URL del enlace. Por ahora he publicado webs que ya han aparecido en el blog.

Y para hacerlo un poco más completo aquí os comento unos cuantos blogs sobre numismática. Los que están activos se encuentran en el menú de la izquierda, el resto llevan tiempo sin ser actualizados pero su contenido resulta interesante. Si alguien conoce otros blogs numismáticos o tiene uno y quiere que lo enlace, estaré encantado.

Numisfera

Este blog lo lleva un asturiano llamado Rafael. Es una referencia muy a tener en cuenta cuando se trata de analizar las subastas que se dan en nuestro país o en otros países. Sus opiniones son sinceras y sensatas. Además, Rafael es licenciado en historia, lo que está más que bien para un numismático porque le proporciona unos conocimientos sobre la historia que difícilmente podrán tenerse de otra forma.

Las moneditas

Se trata de un blog dedicado a narrar todo tipo de anécdotas relacionadas con la numismática. Es muy interesante y ameno, aunque no profundiza demasiado en temas específicos. Se ve que se interesa más por el público general que por los pocos coleccionistas de monedas que andamos sueltos por la red.

Euros, monedas, noticias… Pulifil “el blog”

Este blog está dedicado a las noticias que provienen de las diferentes casas de moneda y timbre europeas. Así, se recoge sobre todo las cuestiones realcionadas con los euros. Muy interesantes para coleccionistas de euros que se quieran enterar de las últimas noticias.

Monedas romanas imperiales

Como su propio nombre indica, este blog se dedica a la muestra y catalogación de monedas romanas imperiales. Muy interesante como una cuestión didáctica acerca de la numismática antigua.

Monedas Antiguas

Un blog interesantísimo sobre la numismática antigua. Este blog puede verse tanto como contenido de difusión numismática como una guía para coleccionistas de numismática antigua principiantes. Muy interesante.

NumisNati

Éste se trata de un blog dedicado a las monedas del mundo, donde Natalia (su autora) nos muestra su propia colección. Es interesante para acercarse a las monedas del mundo y ver una colección de orígenes muy diversos, así como algunas novedades en emisiones de monedas extranjeras.

Monedas de México

Con ese título está muy claro que el blog se dedica a mostrar la numismática mejicana. Habla tanto de últimas emisiones y noticias relacionadas como de piezas antiguas, que a mí personalmente es lo que más me interesa.

Noticiero Numismático

Más que un blog se trata de un agregador de contenidos, pero en forma de blog. Vamos, que realmente el autor recoge noticias que aparecen en prensa relacionadas con la numismática y las publica en su blog. Toda la información está en castellano, eso sí.

Numismática Raúl

En este blog Raúl, un coleccionista madrileño, presenta pequeñas, medianas y grandes reflexiones sobre el coleccionismo numismático. También hay entradas que profundizan sobre una pieza concreta o algún evento numismático.

Los Denarios Ibéricos

Otro blog dedicado a la numismática antigua, que se centra en este caso en los denarios romanos. Lo mejor del blog, sin ninguna duda, son las imágenes de las monedas.

Blogpolis

Se trata del blog de un coleccionista numismático donde se indican sus reflexiones y las decisiones que va tomando para forjar su colección. Es muy interesante, porque mezcla coleccionismo e inversión, y empezó a escribir sus reflexiones apenas empezó a coleccionar, por lo que se ve claramente cómo van madurando las ideas. Es una pena que no actualice desde hace meses y que apenas tenga 7 entradas. Aún así, merece mucho la pena leerlas.

El coleccionista de monedas

Uno de los blogs con información más variada sobre numismática. Abarca desde cuestiones metodológicas hasta información de monedas españolas y extranjeras. Antes actualizaba cada poco tiempo, pero ahora lleva muchos meses sin escribir. Esperemos que pronto vuelva a estar “en el mundo de los blogs vivos”.

Moneda de cambio

Este blog actualiza muy poco, pero cuando lo hace incluye algunas entradas metodológicas muy interesantes. Para mí, lo mejor de este blog es su guía para el coleccionista.

Coin Collecting (and other Numismatic Interests)

Uno de los blogs de A.C. Dwyer, un magnífico coleccionista e inversor numismático americano. Su blog es más que interesante y recomiendo mucho su lectura. Ya se ha citado muchas veces en este blog.

Coin Stories

El segundo blog de A.C. Dwyer, esta vez dedicado a narrar los grandes tesoros rescatados de los océanos. Tiene pocas entradas, pero son muy curiosas.

Bueno, creo que con esto ya vale por hoy, otro día sigo poniendo enlaces y comentándolos brevemente. La verdad es que cuando empecé el blog apenas conocía blog numismáticos españoles, pero me he llevado una grata sorpresa viendo que somos unos cuantos. Hay muchos más sudamericanos, y muchísimos más de otros países. A ver si me pongo a mirar blog y páginas en inglés (¿y en francés?) y las voy trayendo. Ahí no se suele hablar de numismática española, pero las reflexiones metodológicas pueden ser muy interesantes.

Las imágenes muestrn tres cuadros pertenecientes al manierismo italiano. El primero es de Caracci, el segundo de Veronese y el tercero de Tiziano. Se ven unos motivos semejantes contados por tres artistas diferentes de la misma época. Los motivos son los episodios entre Venus y Adonis que relató Ovidio en la Metamorfosis. Todos ellos pertenecen a la colección de El Prado.

Hoy es la primera vez que dedico una entrada a monedas extranjeras, de las que ya dije que no es que sea un gran entendido, pero eso se subsana con decir cosas sencillitas y que después cada cual profundice si quiere. Concretamente, hoy la entrada se dedica a los duros del mundo, monedas muy populares y con muchos coleccionistas. En mi opinión, el éxito del coleccionismo de duros se debe a los siguientes factores:

– Son monedas que entran muy bien por los ojos, porque son grandes, de plata y algunas realmente bonitas.

Son monedas relativamente baratas. Muchas de ellas en una conservación normalita cuestan su peso en plata o poco más.

– Al ser así de grandes, parece que tienes un tesoro.

Hay muchísimas.

Tiene un punto exótico tener monedas de países raros y lejanos, de los que hay gente que no ha oído hablar o que ya han desaparecido.

Alemania. Burnswick-Wolfenbuttel. 1855. Guillermo 2 taler o 3 1/2 gulden.

Mucha gente compra duros de plata casi todas las semanas sin que les suponga un gran esfuerzo económico. Hay un montón de ellos que se pueden adquirir por menos de 20 euros, así que si en vez de tomar copas nos dedicamos a hacernos con duros, no tardaremos mucho en amasar una gran cantidad de plata. Por supuesto, también hay piezas que nos harán rascarnos el bolsillo (y de qué manera), puesto que hay piezas raras y muy buscadas. Además, cualquier duro sin circular de mediados del XIX o anterior puede costarnos una buena propina. Sin ir más lejos, los duros que ilustraron esta entrada costaron una pasta. Mi opinión es que más vale lo poco y bueno que lo mucho y malo, pero está claro que una colección de duros de plata no complica demasiado la vida a quien la hace y puede llegar a ser muy bonita. Además, sabiendo comprar los duros es de esperar que con el tiempo se revalorice la inversión. Lo malo es que las monedas, al ser baratas, vendiéndolas de una en una se puede sacar muy poco márgen de beneficio.

Holanda (durante la anexión francesa). 1808. Luis Napoleón. 50 stuivers.

Otra cuestión es qué se considera una moneda “tipo duro” y qué no. Aquí se opina que cualquier moneda de plata (al menos 0.500 milésimas), de un diámetro de al menos 32 milímetros y con un peso de al menos 19 gramos. No obstante, son muy típicas las monedas de 25 gramos de plata (0.900 milésimas) con 37 milímetros de diámetro. El motivo no es otro que se consideró a la moneda española como estándar de facto mundial durante muchos siglos y muchos otros países adoptaron esas mismas medidas y pesos (fuente).

Yo creo que esto ya es un buen entrante al mundo de los duros de plata. Ya se volverá sobre ello, mientras tanto os dejo algo de bibliografía:

Japón. Año 11 (1878). Muthuhito. 1 yen.

Aquí hay un blog dedicado a los duros de plata, con una aproximación meramente descriptiva. El autor escribe bajo el pseudónimo de “elfo”, y lo peor es que lleva bastantes meses sin actualizar.

Aquí está la colección de duros de plata del usuario Alex_Lorca de identificacion-numismatica.

Duros del mundo 1800 – 1950 es un catálogo gratuito que se puede descargar desde macuquina.net.

– Los hermanos Cayón han editado un par de volúmenes dedicados a los duros del mundo en 1983. El primer volúmen abarca desde 1770 hasta 1869 y el segundo a partir de 1870. En dialnet están aquí y aquí.

– En cuanto al duro español, el mejor libro, sin duda alguna lo escribió Adolfo Herrero en 1914, titulado “El duro, estudio de los reales de a ocho españoles y de las monedas de igual o aproximado valor labradas en los dominios de la corona de España”. Un libro exqisito sobre el que ya se volverá.

México. 1863. 8 reales.

Todas las imágenes corresponden a monedas “tamaño duro” subastadas en la subasta de sala de Aureo y Calicó el día 16 de diciembre de 2009. Se adjudicaron, respectivamente, por 170, 495, 300 y 110 euros.

Un problema para todos los aficionados a la numismática es conocer el precio de las piezas. Para ello, lo más típico es irse a la numismática del barrio, comprarse un catálogo y creerse que con él ya se tiene una lista de todas las monedas que nos podemos encontrar y el precio de las mismas. Bueno, pues desgraciadamente esto no es tan sencillo.

Los catálogos que se encuentran en las numismáticas tienen, en mi opinión, las siguientes desventajas:

No están todas las monedas. Esto es casi inevitable porque hay muchas variantes y pruebas numismáticas, no sería creíble que un catálogo quisiera abarcarlas todas. Además, hay veces que aparecen monedas inéditas, es decir, que nunca se han subastado publicamente antes. Pero esto no quita que en los catálogos más conocidos hay veces que no aparecen monedas que desde mi punto de vista deberían aparecer ya que no son muy raras.

Es imposible que puedan recoger la variación de precios de la moneda. Un catálogo no deja de ser un libro que se deja en la estantería y su contenido no varía. Pero el precio de las monedas sí que lo hace. Sube y baja, como la bolsa. Así pues, con un catálogo es imposible que se tenga una lista actualizada de precios.

Los editores ponen los precios que les conviene. Esto es lo peor, y es que los precios de los catálogos están manipulados: si el editor tiene muchas de esas monedas las pondrán más caras, pero si tienen pocas las pondrán más baratas. También es muy típico que las monedas caras las pongan más baratas, mientras que las monedas baratas las pongan mucho más caras. Esto último lo hacen porque las numismáticas ponen sus precios acordes al precio de catálogo (al que se le supone un tasador neutral), pero estos están muy hinchados. Por ejemplo, una pareja de 100 pesetas de 1983 sin circular está tasada en el catálogo de los Hermanos Guerra de 2005 por 130 euros, mientras que en la subasta de Subasta de Martí Hervera – Soler & Llach del 14 de mayo de 2009 se vendieron en 35 euros. Está claro que en la numismática te pueden hacer un 10% de descuento con respecto al precio de catálogo para contentar a los clientes.

Esto no quiere decir que no merezca la pena comprarse ningún catálogo, con ellos uno se puede hacer una idea de las monedas de cada época y una estimación gruesa de su precio. A mí el que más me gusta es el “Del Tremis al Euro”, de los hermanos Cayón porque tiene una amplia variedad de monedas que abarca todas las épocas de la numismática española. Las desventajas es que las fotos son en blanco y negro y que de las más antiguas faltan muchas, pero para eso es necesario hacerse con catálogos especializados. Lo que yo hice fue comprar una edición “caducada” hacía un par de años; total, como los precios van a estar desfasados de todas formas…

Para mí la única fuente de información fiable del precio de las monedas (y de otro tipo de bienes materiales o inmuebles) son las subastas públicas si éstas tienen suficiente publicidad. El caso es que sí, las subastas públicas celebradas en numismática las suelen organizar empresas privadas que se llevan su buena comisión, por lo que hacen mucha publicidad y cualquier numismático, profesional o aficionado, está al tanto de ellas. Además, si de vez en cuando les compras alguna moneda te mandan los catálogos de las subastas a casa por el módico precio de cero euros. De esta forma te puedes ir haciendo con una serie de catálogos con precios actualizados e impresos a todo color.

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