Para hoy tenemos la receta de cómo pillar a un pardillo con el timo de los denarios búlgaros. Básicamente es la versión numismática de la estafa nigeriana y también se puede entender como el timo al codicioso, pero en este caso el codicioso es el comprador y el timador vendedor. También hay que aclarar que a esta receta se la pueden buscar variantes como los sestercios croatas, los duros mejicanos… ¡sed creativos!

INGREDIENTES:

– Un pardillo  ciego de codicia con prisa por “invertir” una suma interesante de dinero en numismática.

– Un puñado de denarios auténticos de baja calidad.

– Algunos denarios de calidad calidad media/alta.

– (Opcional) Una cantidad importante de denarios falsos. Unos 1000 será suficiente.

– (Opcional) Contactos con alguna pandilla en Bulgaria.

– Catálogos de subastas nacionales y/o internacionales.

– Acceso a Internet y/o teléfono móvil.

– Una botella de güisqui decente.

– Un palillo.

PREPARACIÓN:

Lo más difícil es encontrar un pardillo y prepararlo bien.  Los mejores lugares para encontrar pardillos son los mercadillos o los foros de numismática, aunque también se los encuentra uno en los bares. Una vez que tienes a tu pardillo tendrás que convencerle de que los coleccionistas de monedas somos todos gilipollas y él es más listo que todos nosotros, por lo que puede vendernos unos denarios tres veces más caros del precio que los compre. Hacer entender eso a tu pardillo es lo más complicado del proceso. Algunos ya vienen así de serie, pero lo normal es que cueste que se lo crea. Cuando lo consegues ya tienes un pardillo codicioso.

Una vez que la codicia se ha hecho dueña de tu pardillo hay que dar el siguiente paso: hacer que el pardillo confíe en nosotros. Este paso es mucho más fácil que el anterior. Lo único que hay que hacer es quedar un día con él, para proponerle un negocio. Primero le invitas a un güisqui para que el alcohol le predisponga y le cuentas el siguiente cuento:

Resulta que yo tengo unos contactos en Bulgaria que tienen una empresa para extraer restos arqueológicos. Son una gente estupenda que me mandan lotes grandes de denarios que luego yo me dedico a revender por aquí. ¿Conoces al vendedor X? ¿Conoces al vendedor Y? ¿Y al vendedor Z? ¡Pues todos ellos me compran a mí los denarios para luego venderlos a sus clientes!  Fíjate en todos estos catálogos de subastas. ¡Todas estas monedas las he mandado yo! Y más aún que mandaría si me dejasen. Pero no te vayas a creer que las mando todas, las buenas me las quedo. Fíjate qué colección más maja de denarios me estoy haciendo ¡¡y con las que me sobran saco tres veces lo puesto!!

Si el paso anterior lo has hecho bien, tu pardillo codicioso debería estar con los ojos como platos y suplicándote que le vendas a él también denarios para venderlos por eBay o en su pueblo, donde justamente tú no tienes a nadie que te los compre. Le invitas a otro güisqui y quedas con él que le preparas un lotecillo “para ir probando” (esto es lo normal, pero en casos de codicia extrema te puedes saltar este paso e ir directamente al siguiente).

Al día siguiente quedas con tu pardillo codicioso y le das un puñado denarios “para que vaya probando” a 15 euros/pieza. Le asesoras un poco y le explicas que debería poderlos vender a 30-40 euros cada uno. El pardillo los pondrá en eBay o se irá al mercadillo de su ciudad y a mal que se le dé, conseguirá sacar el doble de lo puesto en un par de tardes. Ahora su codicia ha aumentado y su confianza en ti también. Ya está preparado para el estacazo.

Cuando el pardillo está preparado para el estacazo es él quien te llama para que le des más denarios. Momento en el cual hay que quedar para tomar otro güisqui y contarle otro cuento:

Resulta que me han ofrecido un lote estupendo de denarios y lo vamos a comprar entre muchos comerciantes de España. Si quieres entrar en el negocio tiene que ser por un mínimo de 1000 denarios. Eso sí, serán de muy buena calidad y a 15 euros/pieza. Los puedes pagar cuando te los entregue pero me tienes que dar una fianza de 3.000 euros

Tu pardillo te da el dinero y tienes dos opciones, dependiendo de si tienes los denarios falsos o no: o bien te quedas con los 3000 euros que te ha dado y no vuelve a saber de ti, o bien le das los denarios falsos por otros 12.000 euros más.

Otra opción de menor guante blanco pero que también funciona es contarle otro cuento:

Resulta que me han ofrecido un lote estupendo de denarios, pero tengo que ir personalmente a Bulgaria a recogerlos y no puedo por motivos de trabajo. Mira a ver si vas tú y te quedas con el lote. Les pagas a ellos 10.000 euros y a mí otros 2.000 cuando llegues por el favor, en total te darán 1.500 denarios

Cuando llegue a Bulgaria tu contacto será un pandillero barriobajero que le quitará los 10.000 euros con  la menor violencia posible.

La fase final es la más divertida. Como buen español, después de timar, robar o estafar hay que contarlo en un bar. Si no es como ligarse a semejante rubia despampanante y que no se enteren tus amigos. ¿Y qué mejor manera de contarlo que teniendo en la boca un palillo?