En este blog se ha hablado mucho de las posibilidades de invertir en numismática, así como en los peligros que ello conlleva. Hay a quienes les ha parecido bien (al fin y al cabo no hay muchas publicaciones en castellano al respecto) y a quienes les ha parecido mal, porque entienden que cuando se hace algo sin ningún interés económico es preferible o más meritorio que cuando se hace con dicho interés; algo que yo no comparto, pero para eso podemos opinar todo el mundo.

Sea como fuere, todavía no he dado el consejo más importante relacionado con las inversiones en numismática. Es un consejo que daría a todo aquel que quiera acercarse a la numismática para obtener beneficios, viéndolo exclusivamente como una manera de sacar rédito a su dinero. Bueno, pues el consejo es el siguiente:

NO INVIERTAS EN NUMISMÁTICA

Me juego un duro a que a más de uno le ha descolocado el consejo, pero que conste que los de The Coin Show opinan unánimemente lo mismo: la numismática en general es una mala inversión desde un punto de vista exclusivamente económico. Yo extendería la afirmación al resto de inversiones en bienes muebles y artísticos.  La razón de fondo para esta afirmación es que una moneda (o un cuadro) no produce nada. Si compras una moneda no importa cuánto tiempo esperes, seguirás teniendo única y exclusivamente una moneda. En cambio, en otro tipo de inversiones puedes comprar elementos que generen un beneficio y en las que “cada vez tengas más cosas”. Voy a poner un ejemplo comparativo:

Imaginémonos que Pepe y Juan tenían 10.000 euros cada uno en julio de 2006. Se apostaron a ver quién era capaz de obtener mayor beneficio en su inversión y para ello Pepe compró una moneda de 10.000 euros (alto valor numismático) y Juan se gastó todo el dinero en acciones de Telefónica con la idea de realizar un interés compuesto (esto es para poner un ejemplo, es evidente que habría que diversificar la inversión. Tomo Telefónica por ser una de las mayores empresas españolas y conocida por todos). Juan compró en total 761 acciones de Telefónica puesto que en julio de 2011 cotizaban a 13,13 euros. Según iba cobrando dividendos Juan compraba más acciones de Telefónica. Al pasar el tiempo nos podemos fijar en lo que tiene cada uno.

La diferencia es evidente: mientras que el valor de la inversión de Juan permanece constante, la inversión de Pepe se revaloriza exponencialmente. Ahora ya sé por dónde me van a llegar las críticas: resulta que las plata ha subido mucho de precio y el oro también y posiblemente esa moneda cueste ahora más que las 1005 acciones de Telefónica. Pues no. Porque resulta que estamos hablando del valor numismático de la moneda, no de su valor como material; es decir, que estamos comprando una moneda por su valor histórico/numismático, no por lo que pesa en plata. En el segundo caso ya hemos discutido bastante sobre si es buena o no una inversión en plata o en oro. También me podéis decir que una moneda se revaloriza con el tiempo. ¿Es que las acciones de una empresa no? Una acción de Telefónica se ha revalorizado en los últimos 5 años pasando de 13,13 euros a 16,86 euros, pero es que al tener ahora más cantidad de acciones Juan siempre tiene ventaja sobre Pepe en su inversión.

Además, hay que tener en cuenta que el coste asociado a pagar un seguro por tener una moneda en casa es mayor que el de custodia de una cartera de acciones de semejante precio. Eso por no contar que si compras una moneda a un comerciante honrado te la venderá en torno al doble de lo que él la compraría (50% de coste de venta), si la compras en una subasta los costes son de un 36% de lo que paga el comprador a lo que se lleva el vendedor, y si la compras en la calle a cualquiera que aparezca se corren muchos riesgos. De hecho, las únicas ventajas que veo a la inversión de Pepe es entenderla como valor refugio o como metodología sistemática para aquellas personas que tienen bastantes billetes de 500 euros y que no los pueden llevar al banco sin tener problemillas con Hacienda; ya me entendéis, no digo más no vaya a ser que algún lector se sonroje.

Entonces, ¿significa esto que comprar monedas es siempre una mala inversión? No. Sólo que a priori es peor inversión que en otros bienes, y que hay que saber mucho para poder sacar dinero de la numismática. Hay profesionales que se dedican a comprar y vender monedas, pero llegar a ese punto no es nada sencillo. Si alguien se quiere meter en este mundillo sólo por dinero mi recomendación es que lo deje y que mejor se dedique a la bolsa o a los mercados de intangibles, que seguro que saca más y aprende más rápido.

Este blog lo que pretende no es enseñar a nadie a ganar dinero con la numismática. No lo sé hacer yo, así que difícilmente os puedo decir cómo se hace. Lo que pretende es dar algunos consejillos para no perder demasiado dinero y no verse engañado. Si alguien compra una moneda, la observa y la disfruta en su casa durante 10 años y después la vende por el mismo precio que la compró ¿el hecho de haber disfrutado de esa moneda durante 10 años es pago suficiente a su inversión? Si pensáis que sí entonces os animo a comprar monedas y a disfrutarlas; si pensáis que no, lo mejor es que lo dejéis a tiempo.

Os dejo un precioso búho de Atenea rematado en 1500 euros en la última subasta de Aureo.