Esta es la segunda entrada en la que escribo de un tema del que me considero un auténtico ignorante y me guío por simple y llano sentido común. Así pues, hoy más que nunca  invito a quien me lea y entienda del asunto que haga comentarios para corregirme o para completar lo que indico. El asunto para hoy es tratar de dar algunas recomendaciones para fotografiar monedas.

Lo primero es decir que yo cuanto con una Canon Ixus 70 que adquirí hace un par de años por unos 200 euros. Es una simple y llana compacta que me sirve tanto para llevármela de viaje, como para hacer fotos familiares y para fotografiar monedas (últimamente es para lo que más la uso). No hay mucha historia: yo ni sé manejar objetivos ni focos de luz ni cosas de esas; y a decir verdad tampoco tengo mucho interés en dedicar tiempo y dinero en ello. Así que después de esta declaración de principios, si sigues leyendo la entrada es porque debes estimarme bastante.

Como adelanto, he aquí fotos que he hecho yo:

El objetivo que tengo al hacer fotos a una moneda es mostrar sus detalles, tanto los buenos como los malos. Así pues, sigo los siguientes principios:

La iluminación siempre a base de luz natural. Esto permitirá que se vea el brillo real de la moneda.

–  La moneda siempre desnuda. Que entre el objetivo y la pieza no haya nada. Si la moneda está metida en un cartón o en un álbum, pues se saca que tampoco cuesta tanto.

Suelo colocarme las monedas en la mano. Esto lo hago simple y llanamente para provocar envidia a quien ve las fotos.

Que la foto esté bien enfocada y se vean nítidos los detalles. Esto es evidente.

–  Se debe fotografiar el canto, que es la tercera cara de la moneda.

Todos los detalles se deben apreciar de tal manera que a partir de las fotos se pueda valorar el estado de conservación de la pieza de la manera más justa posible. Esto quizá es lo más importante y lo más difícil.

Os dejo otras fotos que he hecho a una moneda:

El último punto digo que es el más complicado porque para llevarlo a cabo no es tan importante entender de fotografía como ser capaz de valorar la moneda.  El truco está en lo siguiente: piensa en todos los detalles en los que te fijas para valorar la moneda que estás fotografiando y haz fotos que muestren esos detalles de la forma más nítida posible. Por ejemplo, si tiene brillo original haz que sea evidente, si tiene una manchita enfócala bien para mostrar que no es óxido, si hay un golpe en el canto dedícale una foto, si se aprecia cierto desgaste en una zona muéstralo claramente… intenta que se vea la moneda en las fotos igual que cuando la tienes en la mano.

Otra cosa es qué se hace después con las fotos. Si resulta que se las muestras a unos amigo para enseñarles la moneda, lo mejor es sólo pasar aquellas fotos que resaltan los puntos fuertes de la pieza; ahora bien, si se pasa las fotos a alguien que está interesado en comprarte o cambiarte la moneda siempre hay que resaltar tanto los puntos fuertes como los débiles para que después no haya sorpresas desagradables y se considere engañado.

Dicho esto hay que añadir que hay gente que entiende la fotografía numismática de forma totalmente diferente. Para ellos es como una expresión artística y lo que buscan es dejar un resultado bonito, más allá de hacer justicia con la pieza. Un ejemplo es Chencho, un forero de Imperio Numismático que pone unas fotos preciosas de sus monedas. Con las siguientes fotos os podéis hacer una idea de cómo se pueden obtener imágenes preciosas a partir de monedas muy humildes:



Eso de hacer fotografías artísticas ya es otra cuestión que a mí me supera. En este hilo se ha estado debatiendo sobre el asunto, aunque si a alguien le gusta el tema le recomiendo que se pase por los foros americanos, donde a la gente le encanta el asunto. Sin ir más lejos, hay un puñado de foros dedicados a la fotografía numismática: un ejemplo, otro ejemplo y otro más. También hay editado un libro llamado “Numismatic Photography”, recomendado por A.C. Dwyer y que debe estar bastante bien. En castellano está este otro texto, escrito por José Ángel García.