En la entrada de hoy voy a ser valiente y voy a hablar de un tema del que no tengo ni pajolera idea. Vamos, que hablo por hablar y voy a dar mi visión del mundo como si de un tertuliano de la radio se tratase. Pero mi escasa experiencia sobre el asunto me indica que el sentido común funciona bastante bien, que no es otro que la economía, concretamente de la plata. Así pues, hablo por simple y llano sentido común, cualquiera que entienda del asunto seguro que encuentra 10 mil argumentos en mi contra (que los puede dejar en los comentarios, claro está).

Como todo el mundo ya sabrá la plata ha experimentado un aumento de precio espectacular en los últimos meses, habiéndose duplicado el precio en siete meses y cuadruplicado en unos dos años y medio. Muestro abajo el gráfico del precio de la plata (en dólares) en los últimos 10 años.

Por lo que veo, hay dos tipos de interpretaciones de este gráfico que se pueden encontrar en cualquier medio de comunicación. La primera se resume como “compra ahora que la plata no va a volver a bajar porque la están acaparando los chinos. Seguirá subiendo un tiempo y luego se mantendrá estable”. La segunda opinión es: “la plata está carísima y comprarla ahora es un riesgo enorme; mucho cuidado”.

Yo soy de la segunda opinión. Si voy al supermercado y veo que el rodaballo vale el doble que hace seis meses, lo que hago es comprar pescadilla porque el rodaballo está muy caro. Pues aquí lo mismo: yo la plata a estos precios no la pago. Con esto no quiero decir que no pueda ser interesante una inversión especulativa en plata intentando jugar con su volatilidad; se puede ganar mucho dinero así, pero también se puede perder: son inversiones de riesgo. Si alguien se anima aquí tiene unas fuentes donde encontrará información y recomendaciones de como hacerlo: 1, 2 y 3; también hay un documento bastante interesante sobre empresas y CFDs del mercado de la plata.

Claro que también hay quien dice que el oro y la plata son valores refugio que nunca bajan y bla bla bla. Todo falso. No hay más que ver el gráfico siguiente del precio del oro en los últimos treinta años.

El que compró una onza de oro en el año 1980 tuvo que esperar 25 años para recuperar el dinero puesto, mientras que a un plazo fijo al 3% su dinero se hubiera duplicado durante ese periodo. En mi opinión la situación actual es muy semejante a la que había hace treinta años y mi apuesta es que a medio plazo bajará el precio del oro y de la plata considerablemente y habrá que esperar hasta otra crisis de las grandes para que se vuelva a recuperar la inversión. No soy el único que opina así, claro que también podemos estar equivocados.

Tampoco faltarán los que vengan a decir que la situación ya no es como era porque ahora ocurre un no-sé-qué que resulta que… no los hago ni caso. Creerse la frase “esta vez es diferente” es el primer paso (y el más grande) para arruinarse, puesto que aunque cambien muchas cosas los principios de la economía capitalista siguen siendo los mismo hace 30 años, hace 60 años, ahora y (previsiblemente) dentro de 30 años. He aquí un documento que profundiza sobre este asunto.

En cuanto al aspecto numismático, lo hemos estado debatiendo por aquí. El asunto no está afectando en gran medida a mi colección. La gente está ahora tan obsesionada con comprar y vender plata barata al doble de lo que se vendía hace un año que se olvidan de las monedas de más calidad. Compran duros en BC a 15 euros y no les interesa pagar 100 euros por uno en EBC. Pues estupendo, ya me quedo yo el bueno. En mi opinión ahora es un buen momento para adquirir monedas de calidad media, o al menos no es un mal momento para hacerlo porque no han subido de precio; en cambio mi apuesta es que habrá mejores épocas para comprar monedas baratas.

Acabo con una de mis frases favoritas: que cada cual haga con su dinero lo que crea conveniente, pero que después no se queje ni tenga envidia.