Los que coleccionen euros sabrán que durante los últimos años la FNMT está sacando tres carteras conmemorativas: una “normal” y otras dos dedicadas a las comunidades autónomas, a razón de dos carteras autonómicas por año. No está nada mal pensando que cada cartera sale a 32 euros y realmente hay 5,88 euros de facial, el negocio de la FNMT es redondo. Además, se emite una moneda de dos euros conmemorativa que los últimos años se está dedicando a edificios del patrimonio de la UNESCO en España, con una tirada máxima en el BOE de 8 millones de piezas. En cualquier caso, ya sabéis que a mí la moneda contemporánea no me gusta mucho, ni para coleccionar ni para invertir.

Lo que a lo mejor no saben algunos de mis lectores es que España emite, además de las anteriores, unas carteras especiales dedicadas a la World Money Fair de Berlín, que es una mezcla entre enorme feria de maquinaria industrial, escaparate de las casas de monedas y convención numismática que se celebra todos los años en Berlin. Esas carteras son como las que se muestran en la imagen que ilustra la entrada, y contienen en primicia la moneda conmemorativa de dos euros de 2011. Bueno, pues ya están todos mis lectores informados de la existencia de unas carteras de las que yo no tengo ni el más mínimo interés como coleccionista; pero aprovecharé la ocasión para mostrar cómo, en mi opinión, la FNMT juega siempre para llevarse todo el trozo del pastel que pueda (me baso en estos datos).

El primer año que sacaron estas carteras fue en 2008, con una tirada de 1500 carteras que se vendieron por sorpresa en la World Money Fair de Berlín a 35 euros cada una. La regla era que sólo iban a dar una cartera por persona en la feria, con la hipócrita escusa de que así llega a los coleccionistas y no se especula con ellas. Menuda tontería, ¡a ver cuántos coleccionistas de a pie se marchan a Berlín a una feria numismática! Esa regla fue una total estupidez que no sirvió para nada más que para crear espectativa, porque allí los comerciantes convencían a sus conocidos de otros países para que cogiesen una cartera por ellos y fueron bastantes los comerciantes que se trajeron 50 carteras a España. Ahora se venden a unos 120 euros o así.

Visto el éxito, y visto que la oferta era superior a la demanda, la FNMT volvió a emitir carteras en conmemoración a esa feria, pero aumentó la tirada conservando el precio. Los asistentes a la feria volvieron a hacer lo mismo y cuando volvieron a España vendieron las carteras a 100 euros a todos aquellos que estaban deseosos por tenerlas antes de que se acabasen y subiese el precio. Ahora esas carteras rondan los 60 euros y sólo ha pasado un año. No hay demasiada demanda, pero está claro que todavía hay más que oferta.

Así pues, la FNMT ha vuelto a aumentar la tirada manteniendo el precio. La novedad es que esta vez “para que se repartan más y lleguen a los coleccionistas” además de vender las carteras en la feria, han separado una buena parte para venderlas en la tienda de la FNMT, tanto físicamente como por correo. No sé si todavía estarán disponibles, la semana pasada sí. Sólo se vendían de una en una y no era posible el envío combinado (aunque se pagase realizando transacciones bancarias de cuentas de diferentes amigos que quieran ahorrar costes de transporte), cobrando por los portes de una carterita 8 euros, que viene a ser el doble de lo que cobra Correos por el envío a un particular. Digo yo que la enviarían en una paloma mensajera o algo así.

Yo creo que la jugada está clara: están intentando convencer al mercado de que se compre una cartera más. El primer año emitieron pocas carteras, generaron expectativa y exclusividad. Cada cartera cuesta 35 euros y tiene 5,88 euros de facial, así que más o menos la FNMT ganará unos 28 euros por cartera vendida y el Banco de España (BE) unos 5,50 (total ganancias FNMT = 42.000 euros, BE =  7.500 euros, revendedores = 127.500 euros). El siguiente año vendieron más pero al mismo precio, y siguieron generando la expectativa (ganancia FNMT = 56.000 euros y BE = 10.000 euros, revendedores = 50.000 euros). Este año la tirada ha vuelto a aumentar, y con ello los beneficios (FNMT = 84.000 euros y BE = 15.000 euros). Mi apuesta es que no creo que quien quiera revenderlas vaya a hacer un gran negocio, pero todo se verá; si sigue habiendo más oferta que demanda se seguirá aumentando la tirada, y si hay tanta oferta como demanda se aumentará el precio. En ambos casos se aumentará los beneficios de la FNMT, puesto que es ese organismo quien es capaz de regular el mercado y, evidentemente, lo regula para su propio beneficio aunque evidentemente se reduzcan o se anulen los beneficios de los revendedores.

Otra cuestión es que me he enterado que se va a reducir la tirada de las monedas de la UNESCO. Bueno, en realidad no es que se vaya a reducir la tirada, sino que de los 8 millones de piezas que se podrían haber acuñado sólo se van a acuñar 4 millones. En opinión de Rubén esto hará que suba el precio de esas monedas, pero yo opino lo contrario: no hay más de 4 millones de coleccionistas que quieran tener esas monedas y es muy improbable que los llegue a haber. Si hubiese más demanda no tendría ningún sentido dejar de emitir monedas conmemorativas puesto que la FNMT perdería dinero, y no creo que ningún organismo vaya a hacer algo para perder dinero.

Finalmente os dejo una tabla con las emisiones de las monedas de 2000 pesetas, 12 euros y 20 euros. Claramente se aprecia la tendencia a la baja en estas emisiones, y es que están pasando de moda y aunque antes hubiese gente que no eran coleccionistas y se hacían con ellas, ahora casi sólo somos los aficionados quienes las compramos. También es claro que ha habido un pequeño aumento en la emisión de la última moneda a pesar de que es más cara que las anteriores, parece ser que su diseño (dedicado al balonpié) ayuda a convencer a los no aficionados a hacerse con algún ejemplar.