Muchas veces nos creemos que los euros son monedas únicas porque suponen una unión monetaria entre países diferentes que históricamente han tenido sus más y sus menos. No obstante hay precedentes, uno de los más interesantes histórica y numismáticamente es la Unión Numismática Latina.

Ya sabemos que hasta hace poco el valor de una moneda era plenamente intrínseco, de forma que una pieza de 100 pesetas tenía 4 veces más oro que una de 25 pesetas. Esto permitía que fuese relativamente común que en un país hubiera moneda extranjera (recordemos también que no existía un banco central encargado de recoger las monedas que emitía), sobre todo en épocas de poca estabilidad política. Pero esto suponía un jaleo para los comerciantes y una oportunidad para los pícaros y ladrones que pululaban por Europa, puesto que el valor de la moneda no dependía sólo del peso de la moneda, algo que se comprueba fácilmente, sino también de la pureza del oro que contiene. Y claro, si a un comerciante cántabro le daban una moneda de oro italiana, ¿cómo sabía que aleación tenía esa pieza?

Para favorecer la circulación de las monedas se creó la Unión Monetaria Latina en 1865, entre Francia, Bélgica, Italia y Suiza.  El acuerdo fue favorecido por el gobierno de Napoleón III. España y Grecia se sumaron a la unión en 1868 y al año siguiente Rumanía, Austria, San Marino, Bulgaria, Venezuela, Serbia y Montenegro. Al final fueron un total de 33 países los que se incluyeron en la Unión. Aquí se puede ver la lista completa. Si nos fijamos, en la lista no sólo aparecen países europeos, ni siquiera potencias económicas de la época, estaba abierto a todo el mundo.

La idea era acuñar monedas con el mismo valor, el mismo peso y la misma ley en diferentes países; de esta manera, una moneda de 100 francos franceses tiene la misma cantidad de oro que una de 100 pesetas. Es algo semejante a la idea del euro, pero teniendo cada uno su propio sistema monetario. Por eso los países que estaban dentro de la Unión no tenían problema con que se añadieran nuevos países, independientemente de si fuesen ricos o pobres. Cuantos más mejor, porque así la moneda de cada país podría circular en más lugares.

La lista de monedas es la que acuñaba Francia: oro (100 francos, 50 francos, 25 francos, 20 francos, 10 francos, 5 francos), plata (5 francos, 2 francos, 1 franco, 50 céntimos, 20 céntimos), cobre (10 céntimos, 5 céntimos, 2 céntimos, 1 céntimo). De todas formas,  no todos los países estaban obligados a emitir todas las monedas con todos los valores. Sin ir más lejos, en España nunca se acuñaron monedas de 50 pesetas de oro y las de 20 céntimos son muy escasas. Aquí se tiene una lista de las monedas que se acuñaron en la Unión (de donde están sacadas las imágenes de la entrada), y se ve que la mayoría de los países no acuñaron todas. También se puede echar un vistazo a este hilo, donde se comentan las monedas de la Unión Latina.

Un último apunte es que me da la sensación de que Francia fue la más beneficiada de la Unión Latina. La razón no es otra que he visto varias veces en lotes de napoleones de oro (las que se suelen vender como moneda de inversión) aparecer moneda de 20 pesetas españolas o de otros países. Esto me hace sospechar que con la Unión Latina Francia consiguió importar buena parte del oro que se acuñaba en otros países y que acababa circulando en Francia. Normal por otro lado, era la economía más fuerte de todos los países que formaban la Unión.

El fin oficial de la Unión Latina fue en 1927, debido a las turbulencias que supusieron la Primera Guerra Mundial y la volatilidad de los metales preciosos de la época.

Las monedas que se muestran son 50 céntimos de Bulgaria, 5 céntimos de Grecia, 10 soles de Perú y 5 Bolívares de Venezuela.

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