Ya sabemos todos que en las monedas es típico poner el careto de quien mande y como los que mandaban tradicionalmente han sido los hombres, por eso de la sucesión al trono del primogénito y todas esas historias. No obstante, ha habido en España algunos casos en los que han aparecido mujeres en las monedas circulantes. En total a mí me constan cuatro mujeres en las monedas españolas (sólo cuento las circulantes, no las conmemorativas ni las medallas), que paso a relatar ahora empezando por la más actual y acabando por la más distante en el tiempo.

Doña Sofía

Pues sí, la última mujer que se ha visto en el circulante español es la Reina Sofía, por todos conocida. La foto que he puesto arriba me ha parecido curiosa y más bonitas que las típicas que aparecen en todas partes; está sacada del ABC. No me detengo en su biografía porque los datos básicos se los sabe todo el mundo.

La reina de todos los españoles apareció exclusivamente en las monedas de 500 pesetas entre el año 1987 y el 2001, viéndose su rostro detrás del de su marido Juan Carlos. Ya se comentó que la primera emisión de 500 pesetas celebró las bodas de plata de la pareja y ya no se modificó el diseño de la monedas de 500 hasta que desaparecieron.

Isabel II

Isabel II es la reina española por excelencia en lo que a la numismática se refiere. Pero no sólo dejó grandes pasajes numismáticos, sino que su vida privada y su gobierno fue muy tormentoso. Subió al trono con sólo tres años de edad bajo la regencia de su madre María Cristina y su reinado fue difícil: tuvo que hacer frente a dos Guerras Carlistas y tuvo que salir a regañadientes del Antiguo Régimen haciendo que España tuviera una timidísima industrialización. Al final, acabó exiliada. Decía mi profesor de historia que Isabel II era más liberal en la cama que en el trono, pero eso ya es otra cosa. Los pintores siempre idealizaron la imagen de Isabel II, pero ya se ve en la foto (sacada de Wikipedia) que era una mujer bastante fea.

El legado numismático de Isabel II es riquísimo, es algo que sabe cualquier aficionado. También es bastante complejo porque hubo varios cambios en el sistema monetario de la época, ya se hablará de esto algún día. En cualquier caso, Isabel II acuñó auténticas preciosidades, tanto de oro como de plata o cobre, y lo hizo en muchas cecas, habiendo además pruebas. Todo ello hace que su legado numismático sea muy amplio, hasta el punto que Aureo ha dedicado en los últimos años dos subastas a este periodo, provenientes de sendas colecciones privadas: la colección Béquer en 2000 y la O’Donell en 2003. Aquí dejo cuatro monedas suyas preciosas: 8 maravedís, 1 real, 10 céntimos de escudo y una prueba de 10 reales; todas ellas se subastarán en Aureo el 1 de julio.

Isabel I

Si nos vamos a la antepenúltima mujer que aparece en la numismática española tenemos que dejar de hablar de España y hablar más bien de Reina de Castilla, La Reina Católica por todos conocida.  En su reinado tampoco quiero entrar porque es muy complejo y, en mi opinión, está idolatrado por mucha gente, por lo que es difícil ser objetivo en poco espacio. Lo que sí que es cierto es que mucha gente considera a los Reyes Católicos como el principio de la monarquía española propiamente dicha y se les considera los reyes que consiguieron unificar los territorios que forman hoy en día España bajo un mismo mando (yo mantengo serias dudas en ambos puntos).

Al igual que pasaría 500 años después con la Reina Sofía, en todas las monedas que aparece está junto a su marido Fernando II de Aragón, eso sí, aparece a un lado y no detrás. El legado de ambos es interesantísimo y muy cotizado no sólo por coleccionistas españoles sino también de otros países. Es curioso que además de acuñar muchas monedas con sus retratos (los excelentes son preciosos) acuñaron muchos reales con los símbolos de ambos: el yugo y las flechas. Abajo se muestra un doble excelente que se subasta en Aureo el 1 de julio.

Urraca I

La primera mujer en aparecer en el circulante de España es para nota. ¿Alguno lo había adivinado? Y es que nos remontamos ni más ni menos que a 1108 cuando Alfonso VI el Bravo, rey  de León pierde a su único hijo varón en la batalla de Uclés, proponiendo a los nobles un hecho insólito: que fuese su hija, una mujer, quien heredase el trono. Los nobles accedieron pero le obligaron a casarse, haciéndolo con Alfonso el Batallador rey de Aragón y evitar así una guerra civil en Castilla y en León. No obstante, su reinado fue bastante turbulento, como la mayoría de los reinados medievales y no se pudo librar de una guerra civil. En total reinó desde 1109 hasta 1126 y se vinculó bastante a Palencia, hecho por el que tengo especial cariño a Doña Urraca.

En cuanto a su legado numismático, pues poquita cosa nos ha llegado y son piezas raras. Aquí dejo un par de dineros sacados de aquí donde se representa su rostro, el primero de frente y el segundo mirando hacia la izquierda; ya se sabe que el estilo románico no busca el retrato realista.