La entrada de hoy la llevo tiempo posponiendo porque cómo almacenar las monedas es un asunto difícil y controvertido en el que cada uno tiene sus propios métodos. Ciertamente, nunca me he preocupado en exceso por el asunto, he buscado una solución sencilla y práctica que me funciona y con eso estoy contento. Pero hay gente totalmente obsesionada con el asunto, no hay más que echar un vistazo en la web o en cualquier foro para leer muchísimo al respecto.

Antes de nada hay que ver los requisitos. Un sistema para almacenar monedas debería:

– Proteger a la colección de golpes.

– Evitar que unas monedas se choquen con otras.

– Aislar a la moneda en la medida de lo posible para que tarde en perder su brillo original y no se oxide.

– Permitir que se vea bien cada moneda y que luzca toda la colección.

– Reducir el coste lo más posible.

Así pues, los medios de almacenamiento que veo adecuados son los que siguen.

Álbum de monedas con hojas de cartón o plástico

Los álbumes más antiguos eran de cartón y las monedas se encajaban en el cartón. Afortunadamente, éstos ya sólo aparecen en herencias y casas antiguas; yo nunca los he visto comercializados. El cartón es algo que se humedece con facilidad y recoge mucha humedad del ambiente, por lo que la moneda no estará en buenas condiciones y previsiblemente se oxidará.

Los álbumes actuales son de plástico y las monedas generalmente sólo tienen contacto con PVC u otro material. Almacenar monedas en un álbum de estas características tiene la ventaja de que queda la colección muy bonita en un álbum todo repleto (aunque también se notará si hay huecos vacíos). Lo malo es que si los álbumes son de PVC es posible que las monedas acaben con una pátina fea, especialmente si son de plata (he visto pátinas verdes horribles). También hay otros álbumes de Tereftalato de polietileno (conocido popularmente como mylar o PET) u otros plásticos más adecuados para almacenar la moneda, pero son más caros.

Bandejas

Se venden cajones con bandejas para almacenar monedas. A mi parecer queda muy elegante para una colección de monedas antiguas, y venden bandejas con espacios cuadrados de diferentes tamaños para que encajen bien las piezas. Se protegen muy bien unas monedas de otras, pero es una solución cara, que ocupa mucho sitio y que en principio no las aisla del aire, por lo que con el tiempo se pueden oxidar. Ahora bien, es la mejor manera para mostrar y observar una colección, porque las monedas se pueden analizar directamente.

Para mí, éste es un buen método si la colección es de pocas piezas y caras, y además si no te importaría vender piezas de tu colección si te las pagan a buen precio (es decir, que las monedas no se quedarán contigo muchos años). También es cierto, que si tienes una colección de metales estables, como el oro, que no se oxidan, puede ser una solución muy elegante.

Cápsulas

Se venden discos de Polimetilmetacrilato (plexiglás) de diferentes tamaños para almacenar monedas, de forma que se las aisla del exterior con facilidad a la vez que se permite sacar la moneda fácilmente para observarla de forma directa. Comprándo bastantes pueden salir a unos 20 céntimos cada cápsula y son especialmente utilizadas por los coleccionistas de monedas tipo duro.

Lo malo es que ocupan bastante y que luego es necesario tener algunas bandejas para colocarlas, porque queda feo tenerlas almacenadas “a puñados”. También hay álbumes que incluyen en sus hojas directamente las cápsulas. Son típicos esos álbumes para coleccionar duros de plata.

Cartones

Sin lugar a dudas es la forma más extendida de almacenar monedas. Se tratan de unos cartones con una ventana en la que hay una fina lámina de Tereftalato de polietileno para que se observe la moneda. Son cómodos, sencillos, baratos (unos 3 céntimos cada cartón) y se colocan en cualquier sitio, de ahí su éxito. Además, las ventanas varían entre 1 y 4 centímetros para poder meter cualquier tipo de monedas. Lo malo es que, si somos puristas, la moneda no está aislada del aire y podría oxidarse, sobre todo el canto. Además, se estropean con facilidad y hay veces que hay que cambiarlos.

Hay gente que para cerrar el cartón pone dos grapas a los lados, de forma que pueda sacar la moneda por arriba si quiere. Otros, como yo, ponemos tres grapas, y en caso de tener que sacar la moneda rompemos el cartón. Finalmente, hay quienes prefieren unos cartones autoadhesivos que, aunque son un poco más caros, son más cómodos y en principio aislan mejor las monedas. En cualquier caso, el cartón siempre podría recoger humedad del aire y acabaría estropeando la pieza que alberga.

Cartuchos

Este es, sin duda alguna, el mejor sistema de almacenamiento de monedas y el único en el que se tiene garantizado que las monedas no se oxidan ni pierden su brillo original. Lamentablemente, los coleccionistas solemos comprar monedas sueltas y no cartuchos, y las monedas antiguas no se encartuchaban. En cualquier caso, siempre que nos caiga un cartucho en las manos, lo mejor es no abrirlo si queremos que se conserven bien las monedas.

Contenedores NGC

Ya se ha hablado en esta entrada lo que son los contenedores NGC. Si bien NGC no se hace responsable de que la moneda no empeore en su contenedor, generalmente están bien acondicionados y la moneda está aislada y protegida. Lo malo es que las monedas en contenedores no se pueden meter en álbumes, y además siempre habrá que mirar a la moneda a través del plástico.

Soluciones imaginativas

Hay gente que le echa imaginación al asunto y se construye sus propios contenedores o álbumes de monedas. En este hilo un usuario muestra de qué forma más original guarda su colección de botones en un CD.

También hay que tener en cuenta el lugar de almacenamiento, teniendo que ser éste un sitio seco y con poca humedad, por motivos evidentes.

Con esta entrada he repasado los diferentes métodos que veo adecuados para almacenar monedas. Otro día hablaré de los métodos que veo adecuados para exponer monedas para su venta. Hay que decir, finalmente, que he consultado bastantes fuentes de la web aunque no las haya citado explícitamente porque al final he escrito básicamente mi opinión. Las fotos las he obtenido de esta entrada del blog de El Coleccionista de Monedas en la que también se habla del tema, y de la web de Beumer, donde una vez hice un pedido y acabé contento. También he de agradecer a Diego Brito, quien me hizo una pregunta sobre este tema y me animó a escribir el post.

El último apunte es que hay que tener bastante en cuenta cómo almacenar las monedas y hay que tener una pequeña reflexión al respecto, pero no hay que obsesionarse con el tema porque cualquier moneda fuera de su cartucho con el tiempo irá perdiendo cualidades.

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