Ya sabemos todos lo difícil que es hacerse con una buena colección de monedas. Para ello se necesita tiempo y dinero, recursos que generalmente no son muy abundantes y no los podemos perder así como así. Es muy curioso que quien tiene tiempo para dedicarlo a sus aficiones (como por ejemplo hacerse una colección) no suele tener mucho dinero, mientras que los pocos que tienen mucho dinero no tienen tiempo para “invertirlo”. Además, cada vez son menos rentables las inversiones a largo plazo, donde se encajan las inversiones en arte o en numismática.

Por eso, hoy en día las grandes colecciones numismáticas las están haciendo las fundaciones privadas, que desde mi punto de vista son básicamente entidades creadas por empresas con muchísimo dinero con la única finalidad de desviar unos cuantos millones que desgravan a hacienda y que, después de unos juegos malabares, se los quedan cuatro amigos y de paso lavan la imagen de la empresa. Esto es lo que los economistas llaman “relación win-win”, porque todos ganan (¿?).

El caso es que, como el arte y la numismática tienen unos precios tan volátiles y tan poco definidos, que una fundación se haga una colección de monedas hace que se pueda mangonear dinero a manos llenas, que es de lo que se trata. Pero bueno, al ciudadano eso le tiene que dar más o menos igual siempre y cuando le permitan ver una colección, visitar un  museo o deleitarse con un concierto.

Concretamente, dos de las fundaciones más importantes de España tienen sendas colecciones que son más que dignas de admirar. Tal es el caso de la Fundación La Caixa y de la Fundación del Banco Santander.

La Fundación La Caixa cuenta en su colección con 6.175 monedas, 4.651 billetes y 167 medallas. Según se indica en su página web, la colección cubre prácticamente toda la historia monetaria española. Entre todas, destacan las series pertenecientes a la época ibérica, la época medieval, la Guerra dels Segadors y la Guerra Civil. Como en la Fundación La Caixa son muy buenas personas, se están dedicando a pasear la colección por toda la geografía española, habiéndola expuesto ya en varias ciudades y estando ahora en la Biblioteca Enric Miralles, Palafolls (Barcelona). La entrada es gratuita, así que si alguien vive cerca le recomendaría que se acercase y luego nos cuente qué tal.

La Fundación del Banco Santander es más simpática todavía, ya que además de tenerla expuesta en un local de la calle Serrano de Madrid, ha puesto toda la colección en esta web, de forma que todos los aficionados que no nos podamos acercar a Madrid podremos admirar igualmente las piezas. De todas formas, siempre es más emocionante ver las monedas en vivo (como bien explicó Walter Benjamin, a quien algún día le dedicaremos una entrada), así que la próxima vez que me acerque a Madrid intentaré ir a la exposición.

De las piezas que he visto en la web las que más me gustan son las que ilustran esta entrada, ya sabéis mi preferencia por las monedas medievales castellanas y por las alegóricas de las Repúblicas Españolas. La primera se trata de un castellano atribuido a Enrique IV por Vidals Cuadras y a Enrique II por Heiss. Yo no es que entienda de la materia, pero a mí me recuerda más a las monedas de Enrique II. La segunda se trata de la rarísima moneda de 20 céntimos de 1869, la cual se ve en subasta muy pocas veces y cuando lo hace suele ser muy cotizada.

En fin, aquí tenéis la web del museo y así cada cual puede elegir sus favoritas (y si queréis dejar un comentario al respecto).