Este post no pretende plantear un conjunto de axiomas morales que todo el mundo debe seguir sí o sí. ¿Quién soy yo para establecer las normas que debe seguir nadie? Todo lo contrario, sólo pretendo indicar unos consejos que daría a cualquiera que empiece a coleccionar monedas y no pretenda perder mucho dinero en ello. Algunos de ellos me los dieron a mí cuando empezaba y con el tiempo me di cuenta de su importancia, otros me los ha dado la experiencia.

Evidentemente, todos estos consejos son para principiantes, coleccionistas que deben ser especialmente precavidos. Cuando ya uno se maneja en el mercado, hace sus contactos y conoce el percal, entonces ya se crea su propia manera de actuar.

Allá van:

– Colecciona monedas que a largo plazo se revaloricen.

– No vayas a por ninguna moneda concreta, compra las que te ofrezcan a buen precio.

– Siempre es preferible tener una moneda buena que muchas baratas.

– No tengas prisa en tener una moneda concreta.

– Intenta no tener prisa en vender.

– Ante la duda, es preferible perder una buena compra que verte engañado.

– La avaricia rompe el saco.

– Todo el mundo miente.

Todos estos consejillos parecen bastante evidentes, pero yo creo que seguirlos evitan más de un susto. Uno de los objetivos principales de este blog es completar y explicar con calma estas cuestiones. Por ahora ahí queda esto.